|
2009-01-07
13:57
Last modified: 2009-01-07 14:03 |
|
|
|
Yanela San Millán: "Con poco tiempo se pueden hacer grandes cosas y ayudar mucho"
Cuéntanos quién eres, a qué te dedicas, cuáles son tus aficiones
Soy
Yanela San Millán, soy psicóloga y actualmente trabajo en la Asociación
de familiares de enfermos de Alzheimer de Álava. Mi trabajo consiste en
ayudar a los cuidadores de personas con demencia a afrontar esta dura
situación a través de información sobre la enfermedad, pautas para un
mejor manejo de situaciones conflictivas del día a día en el cuidado y
les ayudo a aprender a manejar sus propias reacciones, sentimientos,
pensamientos y emociones, ante algo tan duro con son estas enfermedades
degenerativas de larga duración. Llevo la atención individual a
familiares y también la grupal. Soy sólo una de las tantas piezas que
hacemos posible que esta asociación sea lo que hoy es. Somos muchos
compañeros que trabajamos entre semana y otros muchos que trabajan
también el fin de semana.
Aprovecho también para reconocer desde
aquí la labor de todos los cuidadores de personas con demencia. Tienen
un mérito impresionante y no dejan de sorprenderme día a día. Como yo
siempre les digo, son “héroes anónimos” que cuidan.
¿Cómo conociste Elkarrekin Hobetuz y por qué te interesa formar parte de esta red?
A través
de una muy buena amiga que ha participado antes que yo. Me gustó la
iniciativa y el proyecto y creo que es importante dar a conocer la
labor del voluntariado; gracias a personas que dedican su tiempo de
forma altruista, se llenan vacíos muy importantes
Cuéntanos tus experiencias solidarias, sabemos que has
estado colaborando como voluntaria para la ASAFES, Asociación de
familias y Personas con enfermedad Mental de Álava. ¿Cuál era tu ayuda?
Yo
colaboraba 2 horas semanales (viernes a la tarde) en el acompañamiento
de una persona con enfermedad mental. Mi labor consistía en ayudarle a
llenar un poco su tiempo de ocio y así normalizar su vida. Esta persona
trabajaba en un taller ocupacional, pero su vida social tenía
carencias, le costaba relacionarse.
En estas 2 horas semanales, íbamos al cine, hacíamos compras, tomábamos un café y sobre todo charlábamos. Al principio le costó, se ponía nerviosa en exceso, pero poco a poco fuimos cogiendo confianza.
¿Por qué en esta asociación y no otras?
Tenía
ganas de tener contacto con la enfermedad mental, conocerla de cerca
desde otro punto de vista que no fuera el psicológico. Además es una
población en ocasiones marginada, da respeto, a veces miedo y creo que
por este motivo cuentan con menos apoyos y a la población en general le
cuesta contactar directamente y yo quería darles un poco de tiempo. Si
tienes contacto directo con este colectivo, se te quitan todos estos
estigmas y te das cuenta de que no son tan diferentes. Aprovecho para
comentar que es muy gratificante, ¡nos tenemos que quitar esa imagen
negativa! ¡os animo a probar!
¿Por qué lo dejaste?
Este programa de
acompañamiento tenía un principio y un fin, su duración era de un año
(lo cumplí) y posteriormente se le asignaba otra persona para no crear
un dependencia importante hacia el voluntario. Al voluntario se le
asignaba otro caso, pero mi situación cambió y me fui a vivir a Bilbao
para estudiar y trabajar por lo que ya no podía dedicar este tiempo en
Vitoria.
¿Qué aprendiste tú de todo esto y qué aprendieron ellos de ti?
Aprendí
a valorar la importancia de las relaciones sociales para cualquier
persona, aprendí a ver la enorme lucha por normalizar su vida de esta
persona y su familia y a valorar más a esta asociación que hace un
trabajo muy importante a muchos niveles.
Me llevo los momentos
gratificantes que viví como voluntaria, las conversaciones y el cómo me
ha ayudó a desarrollar mi empatía para con este colectivo.
Lo que
esta persona aprendió de mí… no soy quien para decirlo, sólo espero que
ese año le sirviera de algo y el resto de años con otros voluntarios y
le ayudara a generalizar esas vivencias a otras situaciones sociales y
a coger más confianza en sí para posteriores relaciones.
¿Cómo era tu relación con la persona a la que ayudabas?
Al
principio, le costó, era un puro nervio, algo exagerado, pero poco a
poco cogimos confianza y creamos una relación especial (al menos para
mí lo fue) y fuimos haciendo pequeñas cosas cada día y esta persona se
iba superando.
¿Qué es para ti ser voluntario/a?
Tener la
capacidad de detectar los vacíos sociales, sensibilizarte con una
situación, colectivo…etc. y ofertar tu tiempo para llenarlos en una
pequeña medida. Si te sensibiliza la causa, la motivación está a tope.
¿Qué les dirías a toda esa gente que duda si involucrarse en un proyecto solidario o no?
¡que
se animen! Con poco tiempo se pueden hacer grandes cosas y ayudar
mucho. Además, son tareas, que te enriquecen como persona y te abren la
mente.
Consulta la web de:
Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer y otras demencias de Álava
A project by the Basque Studies Society
Aupatu
Zabaldu
del.icio.us
Digg
Google
Technorati
Yahoo