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César Aníbal Arrondo
La Plata, Argentina.
2009-07-23 13:48
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Los orígenes del Centro Vasco de Laprida y la recuperación de la identidad vasca

La presente investigación, tiene por objeto relevar en la ciudad de Laprida y su zona de influencia la presencia de vascos y sus descendientes, los cuales a fines del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX dejaron su impronta en el pueblo de Laprida, el cual fue fundado en el año 1889 en esta región ganadera de la Provincia de Buenos Aires de la República Argentina, donde en el período antes mencionado abundaban las ovejas y como consecuencia los pastores, entre los que se encontraban los vascos y sus descendientes. En este sentido, en un primer momento la investigación esta dirigida a relevar fuentes escritas y presentar a partir de ellas a estos actores vascos y argentinos vascos, los cuales indudablemente han participado de la vida social, política, económica y cultural de Laprida en las primeras décadas, desde su fundación. Por motivos que trataremos de establecer, esta primera generación de vascos que habitaron Laprida no tuvo la necesidad, o el interés de fundar un Centro Vasco, ni siquiera con el propósito de mantener sus costumbres, el idioma, y las tradiciones folklóricas, como así también de ayudar a los recién llegados. La segunda parte de la investigación intentará sacar a luz las causas que dieron lugar a la fundación de un Centro Vasco en la ciudad de Laprida, tarea que llevaron adelante hijos, nietos y bisnietos de vascos, en su mayoría despojados de conocimientos básicos sobre la tierra y la cultura de sus antepasados en el año 1989. También resulta importante conocer cual ha sido la estrategia que se han propuesto para recuperar la identidad étnica y cultural con el fin de incorporar estos valores y compartirlos con el resto de la comunidad lapridense.

Introducción

La presente investigación tiene como objeto indagar sobre la presencia vasca en la ciudad de Laprida desde su fundación en 1889 hasta las primeras décadas del siglo XX, como así también, los diferentes móviles que llevaron a los vascos a organizarse institucionalmente en el año 1989. La ciudad de Laprida, se encuentra ubicada en la región sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, a unos 450 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, contando el partido con una superficie de 345.498 hectáreas, siendo su actividad principal la cría de ganado vacuno.

En la República Argentina la inmigración institucional fue la que tuvo lugar entre los años 1876 y 1930, a partir de la aprobación en el Congreso de la Nación la Ley Nacional de Inmigración N° 817, cuyo propósito era atraer gente de Europa con el fin de poblar estos extensos territorios. En este sentido, una legislación nacional fue la que posibilitó el marco legal necesario para llevar adelante una política migratoria ligada a los intereses del Estado Nacional. A tal efecto, se montaron oficinas con el fin de informar y convencer a estas personas para que vengan a habitar nuestro país. A éste universo migratorio se les ofrecieron algunas facilidades como por ejemplo: los pasajes y la promesa de que a su arribo al país podrían acceder a una parcela de tierra para cultivar. Es en ese período, donde se produjo el grueso de la inmigración hacia la Argentina, cuando unos seis millones de personas llegaron al país, y por ende, también constituyó el mayor volumen de inmigración vasca a nuestra Patria.

De la Ley Nacional de Inmigración antes mencionada resulta importante destacar el artículo 45 donde se establece: “Todo inmigrante siempre que acredite buena conducta y aptitud para el desarrollo cualquier industria arte u oficio útil, gozará del derecho de ser alojado y mantenido a expensas del Estado argentino durante cinco días siguientes a su desembarco.[1]

Para llevar adelante esta investigación, utilizaré bibliografía referida a los orígenes del Partido y de la ciudad de Laprida, como así también documentos, periódicos, Libros de Actas del Centro Vasco local, y el Libro de Oro de la institución. Resultarán de gran importancia para llevar adelante la investigación propuesta también las fotografías. La idea central, es poder extender un hilo conductor entre los primeros actores vascos en la génesis de la ciudad de Laprida hasta que sus descendientes en su mayoría de tercera generación tomaran la determinación de organizar un Centro Vasco al cual denominado “Lagunen Etxea” (casa de amigos), el 3 de diciembre del año 1989, tratando de revelar las causas que llevaron a estos a organizarse recién al cumplirse el primer centenario de la fundación de la ciudad de Laprida.-

 

 


Francisco Narciso Laprida

 

Don Francisco Narciso Laprida nació el 28 de octubre de 1786 en la ciudad de San Juan, capital de la provincia homónima, en el oeste de nuestra Argentina junto a la Cordillera de Los Andes en la frontera con la hermana República de Chile.

El niño recibe su bautismo en la parroquia San José actual Catedral de manos de un sacerdote étnicamente vasco, Fray Jacinto de Irrazabal. Fueron sus padres Don José Ventura de Laprida y Marta Ignacia Sánchez Loria, el padre español y la madre natural de las Provincias Unidas del Río de La Plata.

Los padres de Francisco Narciso determinan enviar a su hijo a estudiar a Buenos Aires a fin de que ingrese al Colegio San Carlos, del que también fue alumno Juan José Castelli (un patriota integrante de la Primera Junta de Gobierno de 1810). Un pariente de origen vasco don José Oyuela habrá de cuidarlo en su estancia en Buenos Aires. Es importante recordar que el citado colegio fue fundado en 1783 y nuevamente en diciembre de 1810 por los “Padres Franciscanos” que también regenteaban el Convento de San Lorenzo. En el Colegio de San Carlos, Francisco Narciso Laprida lee libros que hablan de grandes vidas que mucho hicieron por el bien, y esto no lo olvidó durante toda su existencia. [2]

En el año 1803 regresa Laprida a San Juan llamado por los padres y estos luego de una breve permanencia de su hijo en el hogar disponen que vaya a Santiago de Chile. En este sentido, en el año 1805 ingresa al prestigiosos Colegio Carolino, donde dos años más tarde consigue el título de bachiller con notables calificaciones, en la materia que en aquellos años se llamaba de cánones y leyes. Prosigue su pasión por sus estudios y en 1810 se recibe de abogado en la Universidad de San Felipe, donde también obtuvieron su título Tomás Godoy Cruz, Juan Agustín Masa, Manuel Calle, Pedro Nolasco Ortíz y Juan de la Cruz Vargas, el mismo que enviara al Cabildo de Mendoza a Buenos Aires, para contestar sobre el relevo de San Martín por orden de Carlos María de Alvear, cometido que cumple con éxito, pues el Libertador es repuesto en el cargo. [3]

Es, en ese momento, cuando recibe con inmensa alegría la noticia de la Revolución de Mayo y expresa su adhesión, sin reserva alguna al primer gobierno patrio. Lejos de San Juan y de los padres, percibe que ha llegado la hora de actuar y se alista al lado de los criollos chilenos para trabajar por la causa de la revolución. En ese momento culminante Francisco Narciso Laprida tiene veinticuatro años.

En el año 1811 está nuevamente en San Juan, es ya doctor en leyes, y comienza a desarrollar su profesión defendiendo causas nobles, es de los abogados que sostiene que en vea de complicar hay que solucionar. No tiene ambición de dinero, vive en forma modesta, sus costumbres son sencillas, y ya se habla de él para ocupar cargos dentro de la administración provincial. Han descubierto los sanjuaninos, que el joven doctor Laprida quiere servir a la tierra que lo vio nacer. [4]

A los veintisiete años fue elegido alcalde de primer voto y poco tiempo después, Síndico Procurador del Cabildo, cargo éste de alta importancia, porque bien sabemos la influencia que ha tenido en nuestra historia los cabildos, ellos han sido en realidad factores importantes antes y después de la revolución.

En 1814, se designó al mendosino teniente coronel Manuel Corvalán para hacerse cargo del gobierno de San Juan, durará poco tiempo en el cargo. El 26 de abril de 1815, se reúne el pueblo en la Sala Capitular y se declara que San Juan se separa de Mendoza y de San Luis, resolviendo en consecuencia designar gobernador al Dr. José Ignacio de la Rosa, amigo del General San Martín. Francisco Narciso Laprida figuraba entre los ciudadanos que habían redactado el acta correspondiente, hizo saber que sus ideas no eran “separatistas” sino para trabajar mejor, en apoyo de las ideas del “Santo de la Espada” que estaba en Mendoza organizando su ejercito inmortal. [5]

El Director Supremos de las Provincias Unidas del Río de La Plata Alvarez Thomas convoca a un Congreso en la ciudad de Tucumán, cursando la invitación el 17 de mayo de 1815. Para cumplimentar con este requisito el gobernador de San Juan convoca a elecciones para el 17 de junio con el propósito de elegir los diputados al Congreso de Tucumán. Del resultado del escrutinio son electos como diputados para representar a la Provincia de San Juan Fray Justo Santa María de Oro y Francisco Narciso Laprida. [6]

El Congreso se reúne en la ciudad de Tucumán con el firme propósito de declarar la Independencia de la Provincias Unidas del Río de La Plata, el libertador San Martín instaba a los congresales a declarar la independencia, pues afirmaba que quería cruzar la cordillera y liberar a Chile y Perú. Laprida, Tomás Godoy Cruz, y Fray Justo Santa María de Oro, todos representantes de la región de Cuyo se hacen eco del pedido del libertador.

El 9 de julio de 1816, preside el histórico Congreso Francisco Narciso Laprida, y el destino quiere que el nombre de Francisco Narciso Laprida viva por los siglos de los siglos, mientras la Patria exista. En este sentido, al ser Laprida el Secretario del Congreso puso a consideración la siguiente votación: “Si querían que las Provincias Unidas del Río de La Plata, fueran una Nación Libre e Independiente de los Reyes de España y de su metrópoli.” Poniéndose de pie dice la crónica, los diputados presentes por aclamación unánime y entusiasta respondieron: ! Sí ¡” [7]

Le corresponde también a Laprida redactar y enviar al Director Supremo Pueyrredón la comunicación que la historia ha registrado en estos términos: “El tribunal augusto de la Nación acaba de sancionar en la sesión de éste por aclamación plenísima de todos los representantes de las Provincias y Pueblos Unidos de la América del Sud juntos en Congreso, la Independencia del país de la denominación de los Reyes de España y su metrópoli. Se comunica a Vuestra Excelencia, esta importante noticia para su conocimiento y satisfacción, y para que la circule y haga publicar en todas las Provincias y Pueblos de la Unión del Congreso de Tucumán. 9 de julio de 1816. Francisco Narciso Laprida, Presidente. Juan José Paso. Diputado, José Mariano Serrano. Diputado Secretario”. [8]

Francisco Narciso Laprida también será protagonista del intento de dotar al país de una Constitución necesaria en el país para terminar con la “barbarie” y la “anarquía”. Es esta eterna lucha entre unitarios y federales. El 28 de septiembre de 1829, es muerto Laprida sin piedad. Así termino sus días Francisco Narciso Laprida fundador junto a Mariano Moreno de nuestra nacionalidad. De Laprida pudo decir el gran Sarmiento al relatar muy emocionado los últimos instantes de esta vida ejemplar, después de la batalla de Pilar, en Mendoza: “Allí nos separamos, fue la última vez que vi a aquel hombre extraordinario, y los hijos de la Patria, los que trabajan por el engrandecimiento cívico y social, no han podido saber nada hasta hoy, donde están sus restos, para tributarle, inclinados, su homenaje fervoroso. Al igual que los Echeverría, sus cenizas han sido esparcidas Por la maldad inculta, sin darse cuenta que sus sombras están siempre presentes a nuestro lado, cuando hablamos de la Patria y de la vigencia de la Constitución de 1853, de la cual Laprida y Echeverría fueron precursores” [9]

 

 

Huellas vascas en las primeras décadas de la ciudad de la Laprida

Laprida, forma parte de una innumerable cantidad de fundaciones de nuevos partidos y pueblos como consecuencia de la incorporación de nuevas tierras al Estado nacional y ante la necesidad de comenzar a organizar administrativamente la Provincia de Buenos Aires. En este sentido, el partido de Laprida será creado en el año 1889, y en la sesión del 29 de mayo de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires el proyecto de creación obtuvo su media sanción. Dicha iniciativa pasó a la Honorable Cámara de Senadores con el propósito de darle la sanción definitiva y convertirlo en Ley. En una sesión que tuvo lugar el 16 de septiembre de 1889 el Senado de la Provincia convierte en ley la iniciativa pasando a la firma del gobernador Máximo Paz para su promulgación. [10]

En las crónicas de la fundación de Laprida ya parece haber una disputa por el protagonismo de adjudicarse el privilegio de ser el fundador del partido de Laprida entre don Pedro Pereyra (el fundador), quien en definitiva ayudado por los contactos políticos de su hijo a nivel Provincial y las movilizaciones locales le arrebatará a un vasco, de apellido “Arraiga” el honor de ser el fundador cuando todo parecía estar consumado. [11]

Como ya hemos podido apreciar, en el mismo momento de la fundación de Laprida encontramos a un vasco quien ni más ni menos intentó y casi lo logró quedarse con el honor de ser el fundador del partido de Laprida. Las autoridades van organizando el nuevo municipio, desde el punto administrativo y en el lugar señalado para asentar el pueblo se van realizado las adecuaciones necesarias, entre ellas la Escuela Nº 1 “Manuel Belgrano” fundada en 1981. Esta fue cerrada provisoriamente en el mes de octubre y reabierta con 16 alumnos 9 varones y siete mujeres el 20 de julio de 1892, y funcionó en las calles Pellegrini y San Martín frente al edificio que ocupa en la actualidad. [12] .

La importancia de citar la primera lista de alumnos, es porque en la misma encontraremos a caracterizados apellidos de Laprida, entre ellos algunos de origen vasco. “Sara Martiniano; Juan P Lahourcade; María Luisa Saffores; Josefa X Salvadé, Cipriano Salvadé, Honoria Salvadé; Ezequiel Salvadé; Zoilo de la Torre; Angela de Prátula; Guillermo Aguerre; Juan Rica; José Tolosa; Aurora López; Fernando Furriol; Juan Salvadé; Joaquín Salvadé; Pedro Sorozola; Josefa Sotés; Marta De Prátula; Virginia Rica; Juan Tolosa; Gregorio Medina; Balbina López; y Arsenio Furriol. [13]

Continuando con la organización del nuevo núcleo urbano, el 8 de abril del año 1891, se instalará la Oficina del Registro Civil, la cual quedó a cargo del Juez de Paz José Courregues. Dos días más tarde, se dará apertura del “Libro de Nacimientos” con la inscripción de un niño étnicamente vasco “Esteban Lavié” hijo de Juan Lavié y de Luisa Maisonave de Lavié. [14]

Ya en el año 1895, el pueblo de Laprida contaba con unos 60 edificios de material entre negocios y casas de familia y un centenar de ranchitos diseminados por los alrededores. La presencia vasca no deja de estar ausente en este Laprida de fin del siglo XIX. En tal sentido, del casco urbano podemos destacar:

1) La fonda de Domingo Capandegui.-

2) El almacén de Ramos Generales que llegó a ocupar a 22 empleados “El Sol” fundado por Venancio Díaz en 1893, luego la firma fue cambiando de dueños, siendo uno de ellos, Martínez, Navarro, Olano y compañía.-

3) Fonda de Guillermo Aguerre.-

4) Casa de Juan Jaureguiberry.-

5) Hotel “El Progreso” fundado por Sabas Arsuaga en 1893 y en 1895 se lo vende a Usategui y Lourtet. En estos negocios más allá de atender los “Ramos Generales” funcionaban como casa de banca y oficina devaluación, donde se realizaban depósitos de dinero.

6) Fonda Salaberry.-

7) Cancha de pelota a paleta. [15]

 

Afirma Hugo Díez: “jamás en ningún rincón de nuestra Patria se ha levantado un pueblo sin que paralelamente se elevara también, en sitio de privilegio una iglesia de culto católico donde honrar a Dios y celebrar dignamente los oficios. Más aún, pueblos hay que se han formado en torno a al capilla, demarcada solitaria en medio de una inmensa pampa o en valle oculto entre los cerros”. En tal sentido, en el año del señor de 1896 un grupo de damas formará una comisión con el fin de dotar de una iglesia al pueblo de Laprida. Luego de varios peregrinajes comienzan a compararse los materiales, pero la obra parece lejana y muchas veces la idea parece tornarse irrealizable. Las dificultades se iban sumando y los ingresos netos no estaban de acuerdo a las contribuciones y esfuerzos de las señoras. Más, cuando el desaliento estaba cundiendo y minando las esperanzas, se registra en el pueblo la visita de un distinguido huésped. Nos referimos a Don Ramón Santamarina, quien lo hace en compañía de su esposa Doña Ana Irazusta (ambos étnicamente vascos). Estos fueron acompañados por Mariano Pereyra, y asisten a la reunión de damas invitados especialmente, comprometiéndose ambos a desembolsar los dineros necesarios para la construcción del templo, de allí que la iglesia tenga como principal adoración a “Santa Ana” en honor a la señora esposa de “Don Ramón”, quien era un importante productor agropecuario de la región. [16]

Afirma don Hugo Díez que para el año 1897 aún no había llegado el ferrocarril al pueblo, lo cual ocurrió en 1903. Mientras tanto el transporte de personas, encomiendas y correos se efectuaba por intermedio del servicio de galeras hasta las estaciones ferroviarias más cercanas (Rocha y Juárez), y pueblos vecinos.

En Laprida había tres empresas de mensajerías.

1) La Aspirante: fue fundada veinte años antes para el tiempo que hacemos referencia, esta crónica, poseía un capital de $ 13.000 incluyendo seis galeras y 45 caballos. La extensión de su recorrido llegaba al partido de Olavarría.

2) La preferida: fundada en le año 1891, con un capital de 2..300 $ llegando Rocha y San Jorge.-

3) La porteña en 1894 contando con 36 caballos y seis postas.-

La más conocida era la de Bonifacio Lamurio a quien acompañaba un vasco de apellido Ochoa que hacia el toque de clarín anunciado la llegada de los mensajes.

El último servicio de galeras lo tuvo un vasco Salvador Eseberri en la empresa “La Protegida” que viajaba hasta la estancia “Sauceland” de un vasco Maqueina Goñi y se mantuvo en actividad hasta el año 1930. Entre las personas que también tuvieron mensajería en nuestro medio, debemos mencionar a Pedro Arostegui y José Goicochea. [17]

Otro pintoresco personaje que habitó en los primeros años del pueblo de Laprida fue el “Vasco Urruña”. La más importante tropa de carretas que tuvimos en el pueblo, fue la de Don Pedro Urruña, más conocido como el vasco Urruña. Urruña era un caso típico, étnicamente de su raza, era capaz de por si sólo levantar con sus poderosos brazos y manos era capaz de levantar la bordolesa de 200 litros de vino. [18]

Comentaba Salvador Eseberri – ha sido el hombre con más fuerza que he conocido – Una vez en la fonda de Capandegui le vi verdaderamente enojado, cosa muy rara en él, y con vigor incontenible tomara a sus dos antagonistas con una de sus manos a cada uno a cada lado como si fueran insignificantes bolsas de papel. [19]

Avanzando un poco más en los primeros años de la historia de Laprida, podemos encontrar una presencia de vascos o argentinos étnicamente vascos en los medios gráficos y periódicos de primeras décadas. En este sentido, en el 6 de mayo de 1905 aparece el diario “El Lapridense” fundado por Pastor C Bordón y el vasco Ramón Echave Lenzuén. Este periódico daba alguna información general del pueblo y además tenía un importante espacio cultural, donde se destacan las poesías, prosas, cuentos y obras de teatro. [20]

Para esa misma fecha, nos afirma Hugo Díez, Ramón Echave Lenzuén editó una revista social y literaria de la cual no hay más referencia. Dos publicaciones más tienen como referentes a referentes de la etnia vasca. El 9 de julio de 1911, día de la Independencia Nacional hace su aparición “Argos” un semanario dominical que dirigió Felizardo Pereira aunque no figuraba ello en el encabezamiento. Sus fundadores, fueron - según lo informó el propio Pereira – Leonardo González Victoria, Fernando Roche, José Antonio Romero; y el doctor Alberto Rodríguez Egaña quiénes formaron a tal fin una sociedad.

A fines de noviembre de 1911, con la dirección de J. Altuna apareció en semanario “El Comercio”. De sus cuatro páginas, tres y media estaban ocupadas con avisos no teniendo casi lectura de textos, ni información. Altuna lo imprimió en la imprenta de su propiedad “La Margarita” [21]

Una de las personalidades de los primeros años de la ciudad de Laprida es el Doctor Pedro Sancholuz. Nacido en la ciudad de Chascomús, Provincia de Buenos Aires el 12 de septiembre de 1877. Este realizó sus estudios primarios, y los secundarios en el Colegio San José de los Padres Bayoneses. Inmediatamente ingresó a la Universidad de Buenos Aires donde obtuvo el título de farmacéutico en el año 1899.

Prosiguió sus estudios en la misma Universidad, en la Facultad de Medicina, presentando una tesis sobre “la ruptura del riñon”, con la cual se hizo acreedor del título de Médico. Hacia el año 1913 se radicó en el pueblo de Saavedra al sur de la Provincia de Buenos Aires y más tarde llegó a Laprida. Su perfil de “médico rural” que se traslada a caballo o en carro a ver sus pacientes fue el rasgo significativo del facultativo, como así también, su sencillez y humildad. Sancholuz desempeñó una importante vida social y política, falleciendo el 26 de julio de 1935. Las gestiones realizadas ante el municipio hicieron cambiar la denominación del Hospital local que se llamaba - Hospital de la Caridad - pasando a denominarse en adelante Hospital Dr. Pedro Sancholuz.- [22]

Según datos acercados por Don Juan Arostegui a Don Hugo Diez, en Laprida existió una de las últimas mensajerías de la Provincia de Buenos Aires. Con la conquista del desierto muchos hombres cubrían o unían los pueblos o fortines con un sistema de mensajerías.

Afirma el autor. “Dos vascos franceses nacido el 11 del septiembre de 1863 en Lecumberry, cantón de St. Jean de Pert departamento de Basses Pírense en busca del buen porvenir que ofrecía el nuevo mundo se trasladaron a la Argentina. Eran los hermanos Juan y Pedro Arosteguy. Pedro se radicó en el vecino Partido de Coronel Pringles entrando a trabajar en el almacén de “ramos generales Bella Vista” sita en la zona. Trabajador incansable guardando cada centavo, para el año 1884 ya había juntado lo necesario para comprar un carro de dos ruedas y se inició en el comercio de de trasporte e mercaderías, entre Azul, Coronel Pringles, y Bahía Blanca. En coronel Pringles nacieron sus hijos Juan y Teresa y hacia fines de siglo se trasladaron a Laprida”[23]

El relato prosigue haciendo referencia a que una vez instalados en Laprida, el 1 de marzo de 1901 fundó la empresa de mensajería “La Protegida”, donde su hijo Juan nacido en 1889, se convertiría en su mano derecha a los 12 años. Para llevar adelante esta empresa adquirió una Villalonga a la cual cubrió con una lona, le colocó asientos de madera y que eran desmontables, y trasladaba personas y mercaderías. El recorrido era desde Laprida hasta el almacén “Bella Vista” en el partido de Coronel Pringles. Mas adelante, se agregan dos recorridos más con el propósito de abarcar la mayor cantidad de clientes. Del sistema establecido de postas en los tres recorridos podemos encontrar ganaderos ocupantes propietarios o arrendatarios de las tierras del sur del partido, siendo muchos de ellos de apellido vasco que se trascriben a continuación: “Arcanzol; Pinaguy; Laplace; Servat, Lacruz; Urioste; Lezama; Goñi; Orgeira; Santamarina; Muñoz; Baca; Sainttiut, Arrellaga; Sayazo; Torry; Macías”. En el año 1906 Juan Arosteguy se radicó en Tandil por razones de trabajo, y su padre continuó con la empresa hasta 1910, cuando decidió venderla siendo los compradores de “La Protegida” tres caballeros étnicamente vascos: Francisco Goicoechea; Luis Gadea, y Salvador Eseberri. [24]

A fines del siglo XIX y principios del siglo XX tienen lugar como en una infinidad de pueblos y ciudades del país y de la Provincia de Buenos Aires en particular, la fundación y organización de las colectividades extranjeras, como una consecuencia lógica del proceso inmigratorio iniciado en el país a partir de la Ley aprobada en el Congreso Nacional en el año 1876. La mayoría de estas casas o sociedades eran de “Socorros Mutuos” hoy llamadas mutualistas y tenían como primer propósito dar ayuda al recién llegado, como así también mantener los rasgos culturales de sus patrias lejanas. En este sentido, en Laprida se fundaran las sociedades italianas, la francesa y la española. Las dos últimas, merecen nuestra atención ya que seguramente allí encontraremos entre sus fundadores y los primeros años de actividad social a vascos de Iparralde o Hegoalde junto a otros apellidos que por ahí no denotan pertenencia lógica a la institución si bien no conocemos los apellidos maternos.

La Sociedad Francesa de Beneficencia y Socorros Mutuos fue fundada el 21 de agosto de 1904, y entre sus miembros podemos destacar a los siguientes: Pablo Arnaude; Benedetto Jouly; Joaquín Silva; Pedro Casemayor; Carlos Desprats; Luis Berner; Domingo Capandeguy; Leopoldo Canterot; Juan Glere; Pedro Urruti; Alberto Bararts; Agustín Sabores; Felipe Youly; José Courregues; Juan Jaureguiberry; Pedro Abadie; y Juan Carrica. [25]

En cuanto a la Sociedad Española de Socorros Mutuos de Laprida, fue fundada el 1 de mayo de 1904 y entre sus fundadores y quienes participaron de la actividad social en los primeros años encontraremos personas con apellidos vascos, los cuales se transcriben a continuación: Modesto Álvarez; Juan Olalla; Martín Pujadas; Jaime Pareta; Antonio Escalas; Joaquín Sagastume; según lo acredita la piedra fundamental. [26] .

En los primeros años encontraremos más apellidos vascos: Antonio Arruza; Martín Sagastume; Felipe Arruza; Manuel Landaburu; y Ramón Santamarina (quien fue declarado Socio Honorario). [27]

En la década del 20, una novedad producto de la modernidad llegará a Laprida. En este sentido, el automóvil hace su aparición en este joven pueblo bonaerense. Existe un censo de automóviles del año 1918, del cual se desprende que en una población que oscila entre los 7000 y 9000 personas, se encuentran matriculados unos 99 automóviles. El dato no es menor, porque nos muestra aunque más no sea parcialmente la buena situación económica de algunas familias, y empresas relacionadas a la producción ganadera, donde aparecen apellidos vascos. Entre los propietarios se encuentran los siguientes: “Juan Olalla; José Lavandera; Benita Etcheverry; Chima Lauquen S.A.; José Castelló; Graciana Bilbao; Esteban Macías; Bilbao y Compañía; José Peruilh; Pastor Bordón; Juan Richón, Tomás García; Juana D de Irigoín; Jacobo Irigoín; Servando Balbín; Manuel Alacid; Clementina S de Esponda; Adriana C de Courregues; Felipe Lozano; Carlos Sculueb; Luis Arrouy; José y Horacio Martínez; Juan Vergés; Benito Martínez; Carlos Feliciano; Arnaude Hermanos; Rodolfo Courregues; Juan Saffores; Juan B Istilart y compañía; Andrés Lidle; Pedro Bourdein; Valente Schiavi; Joaquín P Villar; Miguel Estevarena; San Juan Soud América Lands; Pedro Bourguigne; María Massey; José Lamarque; Genaro Maldonado; Lucio Moreno; Martín Mailharro; Valentín Coduro; Guillermo Purves; Pedro Lohidoy; Pedro Casemayor (h) ,Juan Casartelli (h); José Grahan; José Faure; Juan Bahurlet; Leopoldo Canterot; Pedro Pesado, Valerio Salvadé; Benito Arriaga (h); Ismael Bengolea; y Joaquín Oyarzabal. [28]

Entre los primeros comerciantes de Laprida, también encontraremos muchos de origen vasco. En tal sentido, en las primeras décadas desde la fundación del Partido se registran los siguientes: “ Tienda, almacén y ferretería “El Porvenir” de Manuel Landaburu y Compañía; Almacén “La Mar” y sucursal “Laurak Bat” de Arruza, Landajo y Compañía; Hotel “Amistad” de Aguirre Hermanos; Tienda Sombrerería y Zapatería “La bilbaína” de Arruza Hermanos; Panadería “El Cañón” de Detellería y Compañía; Agente del diario “La Prensa y Caras y Caretas” de J R Aranzabal y Compañía; Fonda de Domingo Capandeguy; Restaurante de José Leguizamón; Masitas y Bombones de Santiago Laborde; Panadería “El Cañón” ahora de Eustaquio Ibarrola, nacido en Pamplona, Navarra en 1876, quien llegó al país en 1896; Hotel Silva de José Balza; Mueblería “El Porvenir” de Santiago Mena; Saladero de Cueros de Donato Dufau; Profesora de Labores, M de Varney; pensión “La Bilbaína” de José Balza; Almacén “Vasco-Español” de Julián García; Tienda “Sol de Mayo” Neumáticos, Automóviles de Pedro Mendy; Comisionista Eduardo Calderón; Empresa de Luz de José María Vaucheret. [29]

En esta primera etapa de vida de la ciudad de Laprida, hemos encontrado una considerable presencia vasca, o al menos de vascos así étnicamente considerados. La importancia de haber realizado una minuciosa relectura de las fuentes bibliográfica nos ha permitido realizar un relevamiento de cuales fueron los roles de los vascos en estas tres primeras décadas en el nuevo pueblo del sudeste bonaerense. En este sentido, encontramos vascos propietarios de tierras, trabajadores del campo, mensajeros y otros desarrollando importantes actividades en la ciudad cabecera, destacándose entre sus profesiones: hoteleros, posaderos, comerciantes de almacén, panaderos, confiteros, muebleros, barraqueros, vendedores de autos, zapateros, sombrereros etc.

En el ámbito profesional, también encontraremos vascos destacándose en las siguientes profesiones: médicos, profesores, maestros, como socios fundadores de sociedades civiles, escritores, imprenteros y dueños de medios de comunicación escrita, periódicos y hasta de una revista.

De esta manera, queda narrada parcialmente la presencia vasca en las primeras décadas en el pueblo de Laprida, a través de fuentes secundarias, como lo constituyen la bibliografía existente sobre la historia de la ciudad. Pero también resulta un acto de justicia y reconocimiento a la obra de Don Hugo Diez, porque es partir de ella, que hoy podamos buscar estas “huellas vascas”, de otra manera no quedarían testimonios para relevar las actividades al menos de estos actores sociales de origen vasco.

Quedan las especulaciones lógicas, producto de un gran número de interrogantes que no hemos podido esclarecer por medio de las fuentes consultadas, pero que debemos enunciar de cara al futuro, por si algún día “otras fuentes” hacen posible sacar a luz estas dudas. ¿Cuantos serían los vascos nativos en las primeras décadas de Laprida?; ¿Cuáles fueron los móviles de su llegada a América, a la Argentina y a Laprida. Sólo conozco un caso que es el de mi abuelo Pedro Arrondo, oriundo de Antzuola quien en 1898 para no ir a la guerra entre España y Cuba, se embarcó hacia estas tierras pero es solamente un caso aislado que no resulta de valor para documentar y afirmar una tendencia.

Hay un dato curioso, entre los comerciantes la denominación de los hermanos Arruza de su tienda “La Bilbaína” ¿sería su lugar de procedencia?.¿Sería la señora o alguna hermana bilbaína? Pero también los Arruza en sociedad son dueños de un almacén el cual se denomina Laurak Bat (cuatro en uno). No hay dudas que algunos miembros del colectivo vasco hablaban en Euskera, pero puede ser un dato aislado al no encontrar ningún boletín o periódico en la lengua de los vascos “El Euskera”, pero confirma que en Laprida hubo vascos parlantes.

Retomado la denominación “Laurak Bat” (cuatro en uno), hace referencia a los cuatro Territorios Históricos de Hegoalde (lado sur) dentro del Estado español (Bizkaia; Nafarroa; Araba; Gipuzkoa). La segunda duda es ¿si al utilizar esa denominación al menos algunos de ellos comulgaban con el “Fuerismo”, defensores de las “leyes viejas” perdidas a la finalización de las dos Guerras Carlistas de 1839 y 1876?. Pero también encontramos vascos en la fundación de los las sociedades españolas y francesa. Una nueva duda queda, ¿si se sintiesen vascos étnicamente y franceses o españoles nacionalmente?. La otra posibilidad es que ¿sencillamente se sentirían vascos?.

Seguramente, estos vascos no tendrían mucha idea de la emergencia del nacionalismo vasco, si bien circulaba en esos años la revista “La Baskonia”, la cual hace su aparición en el mes de octubre de 1893, donde al menos en la revista N° 602, hay un artículo denominado “El Nacionalismo Vasco Vindicado”. [30]

Por último, nunca sabremos porque estos vascos no se organizaron institucionalmente, cuando para esta época existen unos cuantos centros vascos en el país, en Buenos Aires, Rosario y Bahía Blanca. Pero también toma fuerza la hipótesis de que los vascos son lo suficientemente individualistas como para asociarse, y tal vez muchos ni siquiera querían oír hablar de la Patria lejana, por nostalgia, y su deseo íntimo de no querer rememorar vivencias, que habrían sido la causa en muchos de los casos, del motivo de su viaje a la América.

Lo cierto es que quienes quisieron cubrir ese déficit de pertenecer a una institución que los contenga, formaron parte de la Sociedad Española de Socorros Mutuos y de la Sociedad Francesa de Socorros Mutuos, ambas fundadas a principios del siglo XX, formando parte algunos vascos no solamente de las empresas fundadoras, sino también de las directivas, y su actividad social. Pero no es menos cierto, visto desde nuestro presente que con esa actitud que los vascos lapridenses de las primeras décadas tomaron de no fundar una “casa vasca”, la cual hubiera sido un lugar de encuentro, ayuda, donde mantener las costumbres, el Euskera, las danzas etc., la identidad vasca comenzó a mutar hasta desaparecer en la ciudad de Laprida, y pasarán muchas décadas, contando a partir de 1920, para que en momentos de celebrarse el primer centenario de la fundación de la ciudad, un grupo de argentinos étnicamente vascos comenzara la difícil tarea de institucionalizar la presencia vasca en Laprida y comenzar a recuperar a partir de ello la identidad cultural de sus antepasados, quienes en muchos casos ni siquiera familiarmente la transmitieron.

 

 

 

La fundación del centro vasco de Laprida

 

El año 1989, se cumplió el primer centenario de la ciudad de Laprida. En este sentido, la municipalidad a través del intendente Alfredo Irigóin comienza a elaborar un programa de festejos para el 16 de septiembre. Lo importante del mismo, es que se evalúa convocar a las colectividades estén estas organizadas o no, y este fue el disparador para que familias étnicamente vascas de la ciudad de Laprida comiencen a convocarse con el propósito de tener una presencia efectiva en los festejos del primer centenario. En este sentido, el diario regional “El Popular” de Olavarríatitula “Presencia de la Colectividad Vascael día del Centenario de la creación del Partido de Laprida” para agregar: “Laprida se viste de fiesta para recibir ilustres visitantes”. Hoy arribarán personalidades a Laprida al cumplirse un siglo de la creación del partido entre los que merecen destacarse al gobernador de la Provincia Dr. Antonio Cafiero. En nuestra ciudad que hoy se viste con sus mejor galas podrá obsevarse un efectivo y amplio programa y mucho mérito de ello es de la actual conducción comunal a cuyo frente está un hijo dilecto de Laprida, el arquitecto Alfredo Irigóin verdadero arquetipo de las últimas obras realizadas concretando viejos anhelos de los hijos de esta tierra.

Hay mucho hecho, pero queda mucho por hacer y podrán observar que Laprida e una célula pletórica de vida de entusiasmo que pese a todos los inconvenientes no se a detenido, por el contrario, ha continuado su expansión, que hoy muestra a los ojos de quienes nos visitan como una pujante población que está preparada para grandes realizaciones.

Esta es Laprida en su centenario, que brinda a sus más destacados visitantes la más cálida bienvenida.

Entre los visitantes se destacan: El señor gobernador de la Provincia de Buenos Aires Dr. Antonio Cafiero, el Intendente municipal de Maipú Horacio Mórete, de Lobería, Juan Fioramonti; de Tres Arroyos Raúl Correa; de Bahía Blanca Juan Carlos Cabirón; de La Plata Pablo Pinto; de Rauch Nicolás Sica; de Saladillo Francisco Ferro; el Presidente de Honorable Cámara de Diputados Luis Almar; los legisladores Ruiz Erenchun, Horacio Aizpuru, Federico Storani; y Fernando de la Rua, como así también los intendentes de la sexta sección electoral y funcionarios provinciales que acompañan al gobernador. [31]

Ante tan importancia concurrencia para conmemorar el centenario de la fundación del Partido de Laprida, se preparó un programa acorde que a continuación se detalla:

 

Programa oficial de conmemoración del Centenario del Partido de Laprida 1889- 1989

8 Hs. Despertar a la Comunidad con bombas de estruendo.-

8,30 Hs. Recepción de autoridades en el Palacio Municipal.-

9,30 Hs. Acto de izar la bandera Argentina, Himno Nacional, y evocación a fundadores.-

10,30 Hs. Marcha del Centenario, Zamba del Centenario.-

11 Hs. Inauguración de la Plazoleta del Centenario.-

11.30 Hs. Inauguración de la Exposición Aeronáutica.-

12,30 Hs Inauguración del Paseo de las Colectividades con la habilitación de stand

16 Hs. Inauguración del desfile

18 Hs. Arrío de la bandera.-

18,30 Hs. Oficio Religiosos de Acción de Gracias.-

20 Hs. Actuación del Coro del Banco Provincia de Buenos Aires conjuntamente con él

Cuarteto Zupay.-

22 Hs. Fuegos de Artificio.-

23 Hs. Cierre de la programación del 16 de septiembre con la Carbonada del

Centenario en el Centro Recreativo Empleados de Comercio.- [32]

La prensa se hace eco de la festividad y amplía en detalles: “A las 12,30 horas será inaugurado el Paseo de las Colectividades con la habilitación de los stand, los cuales contendrán exposiciones fotográficas, trofeos, escudos familiares, comida típicas de cada país. En la muestra estarán representadas las siguientes colectividades: Francia, Alemania, España, Italia y Vasca.

En cuanto al desfile esta previsto que del mismo participen abanderados de Jardín de Infantes, de las Escuela Primarias 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17,18,19,20, 21,22,23,24, Escuela de Adultos 701 y Escuela Especial. Además las siguientes Instituciones: Centro Educativo Complementario, Taller del Protegido; Colegio Nacional; Instituto Superior de Formación Docente; Centro de Educación Física; Scauts; Asociación pro Infancia; Lalcec; Amigos de la Avenida Pedro Pereira, Alianza Francesa, Coro Ruiseñores; Asociación de jubilados; italianos, españoles, alemanes, vascos libaneses; uruguayos; bolivianos. Centro Recreativo Empleados de Comercio; Club Social; Aero Club, Tiro federal Club de Caza y Pesca; Liga Lapridense de Fútbol; Asociación de Bochas; Club Lilan, Club Platense; Club Juventud, Club Jorge Newbery; Auto Club Náutico; Asociación de Bomberos Voluntarios; Museo; Escuela Agropecuaria; Club de Pato; Fortín de Laprida, Rincón de los Gauchos de San Jorge, Sociedad Rural; [33]

Más adelante el periódico da cuenta de que en la Paseo de las Colectividades la señora de Ruiz Erenchun descubrió una placa recordatorio a la creación del Partido de Laprida en su centenario. [34]

Para conocer más en detalles la participación de los vascos en la conmemoración del centenario es necesario recurrir a otras fuentes, como por ejemplo el “Libro de Oro” de la Institución, el cual es depositario en forma cronológica de las actividades realizadas en el Centro Vasco de Laprida. En este sentido, el 16 de septiembre, los vascos desfilaron en una carreta, la cual era tirada por dos caballos, en la cual iban cinco jóvenes vestido con ropas alusivas. Además llegaron de visita para la oportunidad dantzaris de los centros vascos de las ciudades de Maipú, Olavarría y Tandil, unos 60 dantzaris en total. [35]

El desfile comenzó con la presencia de dos niños que portaban un cartel que decía sencillamente “Los Vascos”. Los niños eran Ezequiel Larraza y María Inés Aresti, a continuación se encontraban los abanderados: portando la Ikurriña Iñaki Arraubarrena siendo sus escoltas Carina Arraubarrena y Josefina Arraubarrena. Mientras que la bandera Argentina era portada por Micaela Arraubarrena y sus escoltas fueron Elina Larralde y Renata Salaberry. Los vascos también eligieron a su primera “reina” Yanina Salaberry la cual desfiló en un carro conducido por Aldo Larralde, acompañados por los niños Ignacio Larraza y Martín Larraza (todos con trajes típicos vascos). [36]

Un segundo carruaje desfiló, conducido por un grupo de dantzaris del Centro Vasco de Tandil, donde además iban tres txistularis José Luis Franco y Miguel Ciancio y Javier Bonepelche. La delegación de Tandil también estuvo acompañada por sus abanderados: Gustavo Aguiada (Ikurriña) y Elisabeth Bengoechea (Argentina). También participaron del desfile de los vascos los dantzaris de la ciudad de Olavarría, al comienzo del desfile dos niños portaban un escudo del Centro Vasco, detrás de estos los dantzaris y los abanderados: Noelia Viguri (Ikurriña) y José María Aizkade (Argentina). [37]

Una vez que el clima festivo fue dejando lugar a la vida cotidiana, los vascos comenzaron a preguntarse si realmente los motivos de su agrupamiento fueron solamente para los festejos del centenario del Partido de Laprida, comenzando a rondar la idea y aprovechando el impulso del centenario, de que bueno sería que los vascos de Laprida tuvieran su propia casa.

Es en este momento, es donde se produce un quiebre fundamental en la presencia vasca de Laprida, para lo cual tuvieron que pasar unos cien años, hasta que un grupo de vascos argentinos en su mayoría, hijos, nietos y bisnietos, evaluaran la posibilidad de organizarse institucionalmente, con el propósito de recuperar una identidad étnica que sus antepasados en la mayoría de los casos, o al menos en forma pública no lo hicieran. En este sentido, la idea de formar un centro vasco es motivo para convocar a las familias vascas, muchas de las cuales habían participado de las festividades del centenario.

Estas personas deciden hacer pública la idea de crear un centro vasco, para lo cual realizan una convocatoria pública a través de los medios de la siguiente forma: “No nacimos en el año del centenario de la creación del partido de Laprida, ni tampoco nos vestimos de orgullo que sentimos de ser vascos, el 16 de septiembre, muy por el contrario, simplemente nos unimos, nos juntamos con un objetivo común, rendir homenaje a Laprida porque esta bendita tierra se lo merece.

Después vino esto, no sólo queremos existir en los hitos trascendentales de la vida de nuestro pueblo, sino que lo queremos hacer siempre, cotidianamente partiendo de una vida cultural, engrandeciendo todo lo que podamos aportar y participando en todas las expresiones de la vida comunal. Por eso y porque somos vascos, y cuando algo se nos pone entre ceja y ceja, no hay fuerza humana que nos disuada. Vamos a formar la colectividad vasca en Laprida estamos trabajando para ello, porque se lo debemos a Laprida se lo debemos también a aquellos queridos vascos que vinieron de la vieja Europa a aquí y tienen un lugar de privilegio que se guarda para los ancestros nobles troncos de tantas familias.

El miércoles 18 en los salones del club Social, los vascos recibirán a los señores Julio Vaqueriza y Juan Carlos Saint Lary presidentes de los Centros vascos de Tandil y de Olavarría respectivamente, siendo el primero además miembro de la Federación de Entidades Vasco Argentina (FEVA), quienes nos vienen a asesorar en esta empresa bien vasca”. [38]

La convocatoria en si misma, evidencia una constante en la última oleada de formación de centros vascos en Argentina a partir del 1980. En este sentido, los grupos de personas que se congregan con el fin de formar un centro vasco en las diferentes localidades o ciudades del interior del país. Estos poseen una inmensa dosis de “sentimiento vasco”, pero en la mayoría de los casos existe un fuerte déficit de formación, tanto en lo cultural como en lo institucional.

De allí, que en la misma convocatoria se ponga de manifiesto que las dos personalidades de la colectividad argentina, quienes seguramente indicarán los pasos institucionales y culturales a seguir, sin dejar de lado una pregunta que los directivos de FEVA realizan cuando un grupo de personas los convoca para informarles que quieren crear un centro vasco. ¿Están seguros que quieren formar un centro vasco?. No nos debe caber ninguna duda que tanto el señor Vaqueriza y el señor Saint Lary fueron lo suficientemente claros para que los vascos de Laprida sigan adelante con la empresa.

Una segunda reunión, tuvo lugar en las instalaciones del Club de Pesca de Laprida el día 28 de octubre de 1989. El propósito del encuentro fue para continuar afianzando la idea de crear un centro vasco. Como testimonio de la misma, contamos con una fotografía en la que a simple vista se puede reconocer a un grupo de precursores del centro vasco de Laprida, entre ellos: “ Roberto Agüere, René Iriarte; Gustavo Casartelli, Mónica Azpiazu; Martín Adrián; Alba Galetti de Larralde, Mabel Irazabal; Irma Armentía; Elena Barrenechea de Quiña; Sra. Lozano; Sra. Acevedo; Cipriano Maumus; Sr. Ochoa; José Irazabal; Alicia Mendioroz, Alfredo Irigóin; Anita Casemayor; Ofelia Chavez de Iriarte, María Ester Arrondo de Ibaldo; Oscar Martiarena y Alberto Salaberry. [39]

El tres de diciembre de 1989, es el día de la fundación del Centro Vasco de Laprida. A tal efecto se convocó a una reunión en la Escuela N° 1 Manuel Belgrano con el propósito de constituir las autoridades. Luego de las deliberaciones de rigor se aprueba el acta que se transcribe a continuación:

 

Acta N° 1

En la ciudad de Laprida, Provincia de Buenos Aires, República Argentina, a los tres días del mes de diciembre de mil novecientos ochenta y nueve, año del centenario de la fundación del partido de Laprida, en el local de la Escuela N° 1 ”Manuel Belgrano” sito en la calle Pellegrini N° 1778, siendo las once y treinta horas se reúnen los socios del centro vasco de Laprida en Asamblea General Ordinaria, a fin de tratar el siguiente orden del día:

1) Elección de una Comisión Provisoria.-

2) Elección de los demás miembros de la Comisión Directiva.

3) Elección del Presidente y Vicepresidente

4) Monto de la cuota social

5) Estatutos que regirán al Centro Vasco

 

1) La Asamblea designa al señor Salaberry para presentar a la Comisión Provisoria de siete personas que se encargará de hacer socios. Estaban presentes: Rolando Martiarena, Alicia Mendioroz de Torry; René Iriarte; María Ester Arrondo de Ibaldo, Alberto Salaberry. Ausentes: Mónica Azpiazu y Gustavo Adolfo Casartelli.

2) El señor Salaberry, dice las palabras de presentación informando las finalidades del Centro Vasco.-

3) La señora Alicia Mendioroz comunica que en el domicilio de la señora Mónica Azpiazu ha sido recibido un telegrama del señor Julio Vaqueriza, integrante de la FEVA, deseando éxito en la empresa de formar un Centro Vasco

4) Se votó por los miembros de la Comisión Directiva, sin designación de cargos. Las personas electas fueron: René Iriarte, Alberto Salaberry; Alicia Mendioroz de Torry; Rolando José Martiarena; María Ester Arrondo de Ibaldo, Ester Esponda de Etchepare, Irma López de Armentía de Garrido; Roberto Pedro Elizalde, Rafael Ochoa; Tomás Fernández de Barrena; José Abel Irazabal; Eduardo Beitia; José María Arraubarrena; Héctor Larregui; Martín Santiago Adrián; y Oscar Beitia.

5) Se eligió directamente por Asamblea al Presidente y Vice resultando electos por el término de dos años Alberto Salaberry y José Abel Irazabal

6) Se fijó una cuota mínima de A 100 por mes, que se cobrará bimestralmente. Se dio la facultad a al Comisión Directiva la facultad de aumentar la misma de acuerdo al costo de vida, no excediendo el 20% bimestralmente.

7) Los Estatutos se redactarán y propondrán en Asamblea Extraordinaria, el lunes 18 de diciembre, en el mismo lugar a las 21,30 horas.

Siendo las 12,30 horas, el Presidente da por finalizada la Asamblea, se designan para la firma del Acta, junto con el secretario y tesorero a los siguientes socios: Susana Igartúa y Alfredo Irigóin. [40]

 

La Asamblea extraordinaria tuvo lugar en el local de Club de Caza y Pesca, el día 11 de diciembre para tratar los siguientes temas que habían quedado pendientes:

 

1) Elección de las personas que integrarán los cargos vacantes de la Dirección y Administración del Centro Vasco.

2) Formación de subcomisiones, que nacidas de la Comisión Directiva tendrán a su cargo el quehacer social, cultural y deportivo del Centro Vasco

3) Elección de un nombre para el Centro Vasco Argentino de Laprida.

4) Conocimiento de la fecha del santo patrono “San Ignacio de Loyola” a efecto de que los socios lo recuerden anualmente.

5) Presentación de balance actual del Centro Vasco.-

6) Inquietud de los jóvenes y socios de comenzar a preparar un Cuerpo de Baile.

7) Dar a conocer a todos los socios el Himno Nacional Vasco y el del Arbol de Guernica

8) Lectura del Estatuto del Centro Vasco de Tandil. [41]

Lo primero en resolver fue la constitución de la primera Comisión Directiva del Centro Vasco, que quedó conformada de la siguiente manera:

 

Presidente Alberto Salaberry

Vice presidente José Abel Irazabal

Secretaria Alicia Mendioroz de Torry

Pro secretaria Ester Esponda de Etchepare

Tesorera Maria Ester Arrondo de Ibaldo

Pro Tesorero Hector Arostegui

Vocales Titulares Rolando José Martiarena

Rene Osvaldo Iriarte

Irma Lopez de Armentia

Rafael Ochoa

Roberto Elizalde

Vocales Suplentes Hector Larregui

José María Arraubarrena

Eduardo Beitia

Revisores de cuentas Tomas Fernandez de Barrena

Santiago Adrian

Oscar Beitia [42]

 

Es en esta reunión donde comienzan a organizarse las comisiones, con el propósito de ir incorporando actividades a la casa vasca, iniciando de esta manera un proceso de recuperación de la cultura e identidad vasca. En este sentido, se constituyen las siguientes comisiones con sus responsables:

 

1) Comisión de danzas: Alicia Mendioroz de Torry, Susana Igartua, Angelica Gorosito de Adrian, Cristina Garrido de Genson, y Mónica Azpiazu.-

2) Comision de mus: Roberto Elizalde, Rafael Ochoa

3) Comision de pelota a paleta: José María Arruabarrena, Hector Larregui.

4) Comision de jovenes: Silvina Mendioroz, Nora Policano de Granel, Maria Ester arrondo.-

5) Comision de damas: Alba Galleti de Larralde, Teresita Larralde, Irma Lopez de Armentia, Ester Esponda de Etchepare, Olga Capelli de Beitia.

6) La señora María Ester Arrondo tendrá a su cargo la creación de una biblioteca.[43]

 


Los directivos dejan en claro que las comisiones se pondrán en funcionamiento cuando los socios así lo requieran y que las personas responsables podrán ser reemplazadas por otras.

Una resolución muy importante se tomará a continuación como ha sido la elección del nombre para El Centro Vasco de Laprida. Este se denominará Centro vasco de Laprida Lagunen Etxea (casa de amigos).

Continuando con esta importante reunión, se determina que en enero de 1990 comenzará un curso de danzas a cargo de dantzaris de la ciudad de Olavarría, quienes serán los padrinos de esta nueva casa vasca. Seguidamente se analiza el Estatuto del centro vasco de Tandil y se acuerda hacerle algunas modificaciones y adecuaciones convocando para el lunes 18 a una Asamblea Extraordinaria en la escuela N° 1 con el propósito de aprobarlo. Por último, hay una moción que llama la atención, o que tal vez sería el primer indicio de nacionalismo vasco en un centro vasco que más adelante, desde el punto de vista académico incursionará en esas temática. En este sentido, la moción de la tesorera María Ester Arrondo de Ibaldo propone que los socios del Centro Vasco Lagunen Extea aprendan las letras y música de los Himnos Vasco y del de Arbol de Guernica, lo cual se aprueba por unanimidad. [44]

Las autoridades del Centro Vasco de Laprida considera como socios fundadores según consta en la presentación ante Personas Jurídicas realizada el 20 de junio de 1991, donde consta que los socios fundadores del Centro Vasco son 417. En este sentido, si partimos de la base de que la totalidad de la población de la ciudad de Laprida no superan las 10000 personas, nos encontramos frente a un importante porcentaje que se reconoce vasco y participa de alguna manera de la naciente institución. Como un merecido homenaje a estos pioneros de la constitución de una casa vasca en Laprida se transcriben sus nombres a continuación: María Ester Arrondo de Ibaldo; Cipriano Maumus Suquilvide; Anahí Bilbao, Juan Carlos Casemayor, Ricardo Colantonio Casemayor; Alfredo Gabriel Irigóin; Ana Ester Irigóin; Luis Mendioroz; Río Ochoa Río Ochoa; Marta Torry de Petruchelli, Martín Santiago Adrián; Martín Pablo Adrián; Santiago Adrián; María Gorosito de Adrián; Mónica Mercedes Azpiazu; Jorge Azpiazu; César Arrondo, Jorge Aresti; Elba Aranda. Ambrosio Cleis; Susana Casamayor; María Beatriz Cleis; Ricardo Marcelo Ibaldo; María Cecilia Ibaldo; María Celeste Ibaldo; Javier Omar Ibaldo; Telma Lahitte de Azpiazu; Emilia María Mehlhose; María Oxotegui de Gutiérrez; Sara Rasmusen de Castello; Yanina Salaberry; salvador Abel Suquilvide, Paulina Urdaniz de Cleis; Susana Mildred Guridi; Lucy Ethel Guridi; Elvira Granel de Maumus; Ernesto Oscar Irigóin; Bernardo Aramburu; Nora Arambel de Arias; Susana Aguerrebehere; Donata Arabena; Oscar Alberto Ballesteros; Alberto Pedro Casemayor; Pedro Saúl Cairo; Blanca Dufau de Portarrieu; Dora Esther Echeverría de Ugalde; Bernardo Edgardo Echeverría; José Roberto Esponda; Celina Etcheverry de López; Ricardo Luis Garrido; Ruben Luis Gardey; René Osvaldo Iriarte; Daniel Pablo Iriarte; Saúl Iriarte; Adrián Ibarrola; Teresa Larralde; Pedro Joaquín Lardizabal; María Delia Llendorrosos; Rolando José Martiarena; María Ester Molli; Agustín Ochoa; Pedro Pesado; Luisa Ramírez de Olalla; Enrique Rolando Ramírez; Ana María Sarachu de Versacci; María Vigneau de Beltrán; Juan Antía; Elsa Barrenechea de Quiña; mercedes Burelli de Darrigrand; Graciela Cruz de Olalla; María Ibarrola de Kessler; Jorge Luis Olalla; Rafael Ochoa; Silvia Robert de Maumus; Ernesto Saldaín; Jorge Alfredo Saldáin; Angela Arias; Pedro Alfredo Esponda; Héctor Faure Mendía; Blanca Mendía de Faure; Pedro Lázaro Cornago; Gerardo Gregorio Cañete; Rosa Esponda de Moura; Arturo Echarri; Marín Ariel Echarri; Neldo Arturo Echarri; Lucia Echarri de Cañete; Beatriz Adelina Liddle; Mirta Mabel Moura; Elena Graciela Moura; Isaías Maumus; Dora Elena Gensón de Irigóin; Alicia Mendioroz de Torry; Ana Casemayor de Pesado; Angélica Pérez de Catarini; Ricardo Daniel Quintana; Delia Servat de Menéndez; Pedro Ugalde; Dora Blanca Vigñale; Margarita Acuña de Laplace; José Mario Barrenechea; Mirta Cleis de Torres; Cristina Damborearena de Mendioroz; Santiago Fernández de Barrena; Mariela Karina Fuhr; Juan Heriberto Laplace; Enrique Mendioroz; Silvina Marcela Mendioroz; Mariana Mendioroz; Carlos Mario Torres; José María Arruabarrena; Haydée Beitia de Martariena; Genara Ibarrola de Portarrieu; Juana María Legarreta; Enrique Portarrieu; Carlos Alberto Ugalde; Oscar Juan Antía; Olga Haydée Echeverría; Isabel Elia de Policano; Alba Galetti de Larralde; Blanca González de Silva; Graciana Irigóin de Servat; Marta Jaureguiberry de Ruggera; Santiago Pedro Larralde; Dora Osoro de Alvarez; Nelly Pascual de González; Nora Pascual de García; Eduardo Luis Arrondo; Roberto Emar Agüere; Jorge Raúl Cabral; Francisco Colantonio; Edmundo Espada; Martín Zenón Goyechea; María de los Milagros de García; Rogelio Damián Genson; Cristina Garrido de Genson; Bruno Ariél Genson; Osvaldo Horacio Genson; Juan carlos Genson (h); José Abel Irazabal; Rosana Irazabal; Pablo Eduardo Ibarrola; Lorenzo Valentín Iraizos; Irma López de Arnmentía; José Francisco Legarreta; Omar Alberto Larraza; Miguel Angel Lacal; Stella Norma Melchior; Norma Policano de Granel; Alberto Salaberry; Eduardo Torry; Santiago Torry; Ernesto Juan Torry; Guillermo Aguerre; Norma Giménez de Beitía; Sergio Javier Ibarrola; Eduardo Beitía; Nestor Mario Alberti; Andrés Martín Aizpuru Maumus; Oscar Francisco Bebe Salaberry de Domínguez; Luisa Berta Oxoteguy; Angela Salvadé de Arrondo; Sara Torry de Menvielle; Ramón Luis Arregui; Luis Osvaldo Alberdi; Aldo Daniel Beitía; Julio César Carricart; María de los Angeles Carricart; Julio César Carricart; Carlos Ruben Diribarne; Fabián Osvaldo Elia; verónica Elormendi Lozano; María Estela Lozano de Elormendi; Amelia Lozano de Peralta; Sara Lozano de Cepeda; Ester Lozano de Deribarne; Gerardo Ibarrola; Viviana Beatriz Mendioroz; Laura Inés Mendioroz; Raúl Oscar Peralta; Alfredo Redruello; Nestor Fabián Saizar; María Esther Suquilvide de Lozano; Salvador Siquilvide; José Eduardo Alberdi; Bernardo Echeverría; Gustavo Etcheverry; América Valtierra de Ugalde; Francisco José Aramburu; Mario Alberto Alberdi; Diego Andrés Beitía; Clenentina Esponda de Bayones; Delia Esponda de Etchepare; María Ester González de Torres; Miguel Torres; Alcira Capdevielle; Ana Larraza de Moura; Blanca Farina de Otamendi; María Rosa Ochoa de Manso; Alcira Sosa de Gardey; María Julia Sanguinetti; Tomás Eugenio Cortavarría; Gladys Inés Cortavarría; Cristina Iovveneti de Cortavarría; Mario Vázquez Iturralde; Angela Maninfior de Igartúa; Antonio Abad de Wilde; Elba Azpiazu de Servat; Fabiola Arias; Dora Beheran de Portarrieu; Dora Elsa Bilbao; Julia Elvira Beherán; Alberto Bertoloto; Bernardo Beherán; Mario Bravo; Elizabet Angélica Cantarín; Angélica Labarrerc de Sueldo; Domingo Maumus; María Celeste Nivodeme; Pablo Angel Lucas Sueldo; Rosa Suárez; Ricardo Jesús Ventureira; Virginia Versacci; Alejandro Alberto Eyherabide; Ricardo Lorenzo Ibaldo; Melisa Mendioroz de Wilde; Elvira Arocena de Beitía; Teresa Beherán de Madrid; Ana Beherán; Ana Esther Lallee de Caparros; Graciela Servat de Miquelarena; Ignacio Eugenio Beitía; Salvador Esteban Irurzún; Joaquín Mendioroz; Juan Lázaro Olalla; Ricardo Santos Saizar; Oscar Duhau; Helvecia Diez de Bilbao; Ofelia Echave de Iriarte; Pamela Iriarte; María Antonia Iriarte; Ana María Ponphile; Amalia Carricart de Suarez; María Gutiérrez de Acevedo; Angel Iriarte; Ernestina Iriarte de Colantonio; María Ester Lopeteguy de Mendioroz; Zulema Arrozpide de Beltran; Nora Ester Gugliermoni; Jorge Horacio Isla; Manuel Kessler; Carlos Emilio Mendioroz; Carmen Pérez de García; Mafalda Salaberry; Manuel Salaberry; Mario Gastón Schwab; Mario César Schwab; María Cristina Alberdi de Cleis; Pedro Luis Arrouy; Ambrosio Cleis (h); Daniel Oscar Estrabeau; Antonio Larralde; Martina Melendi; Silvia Arias de Bobio; Nora Eve Darrigran; Santiago Luis Larralde; Aldo Pedro Larralde; Elina Mabel Larralde; Pedro Arostegui; María Eugenia Bayones; Evangelina Bayones; Mauro Rodolfo Bordacar; Fabiola Natalia Bordacar; Andrea Marina Bordacar; Verónica Bordacar; Guadalupe Aramburu; Inaki Arrruabarrena; Micaela Arruabarrena; Josefina Arruabarrena; Camila Arruabarrena; Adrián Arostegui; Cristian Aramburu; Celeste Aller; María José Avila; Corina Alvarez; María Florencia Aller; Fernanda Aller; Inés Bastán; Mónica Bastán; Alejandra Bastán; Gabriela Bastán Alicia Baigorría; Marisol Cornago; Lorena Cornago; Alejandra Cepeda; Delfina de la Vega; Magdalena de la Vega; Paola Esponda; Estrefanía Larregui; Florentina Larregui; Fermín Melendi; María José Minaverría; Rita Manfur de Arostegui; Marcela Marquez; Federico Mendía; Belén Minaverría; Facundo Minaverría; Lucy Ethel Uranga de Moncla; Andrea Faure; María Florencia Juárez; Betiana Peralta; Omar Sanguineti; Lorena Suso; Lucía Seguí; Adriana Torriani; Hernán Vergel; Nadia Cordero; Julkieta Aguirre; Paola Bordacar; Valeria Chaparro; Jorgelina Diribarne; Karina Dufau; Jorge Raúl Diribarne; Georgina Garay; María Celeste Ibarrola; Sebastián López; Emir López; María Julia; Mariana Moura; Alfredo Rojas; Pablo Salaberry; María Soledad Saparrat; Martín Sarries; Soledad Ventureira; María Paz Ventureira; Josefina Von Saldern; Germán Von Saldern; María Ana Arraubarrena; Guillermina Méndez Martijena; Nanci Minvielle de Larraza; Julio César Cabrera; María Josefina Alberdi; María Paz Llendorrozos; José Pedro Gabarain; Víctor Alzugaray; Alicia Galar de Larrañaga; María Josefina Larrañaga; Juan Ignacio Larrañaga; Raúl Adrián Villarreal; María Catalina Clark; Albertina Castello; Gabriela Loos; Nilda Graciela Larios; Daniel Mario Risueño; Susana Ugalde de Laiolo; Luis maría Arrouy; Lucas Arrouy; Stella maría Dimeo de Aguado; Hilda Larraza de Iglesias; José Salvador Salaberry; Tomás Léster Wilde; Roberto Wilde; María Teresa Salaberry de Aguerre; maría del Pilar Suarez; Elsa Ester Suquilvide de Arrouy; Pedro Martín Ugalde; María Ester Bayones de Zapata; Alejandra Elizalde de Silva; Griselda Elizalde de Barbieri; Horacio Amado Etchepare; Tomás Fernández de Barrena; Eduardo Ibarrola Bilbao; Vanesa Ibarrola; Héctor Reinaldo Larreguí; María Eugenia Miquelarena; María Verónica Miquelarena; María Belén Miquelarena; Inés María Miquelarena; Jorge Luis Mendioroz; Susana Martínez de Ibarrola; Andrea Belén Nicodema; Roberto Servat; Franco Emar Aguerre; María Claudia Aguerre; María Paula Aguerre; Juana Arostegui de Gardey; Héctor Arostegui; Silvia Estrabeau de Loholaberry; María Teresa Estrabeau; Esteban Loholaberry; Hilda Cairo de Arostegui; Graciela Saldain de San Martín; Ruben Villareal; María de los Angeles Ugalde de Vega; Patricio Alfredo Ugalde; Jorge Alberto Ugalde; Teresa Canabal de Wilde; Marte Macey de Salaberry; Faviana Matias de Schwab; Omar Matías; Renata Salaberry; Nadia Salaberry; Camilo Salaberry; Carolina Sdrubolini; Natalia Alberdi; Arias Verónica; Erica Soledad Arias, Fernanda Cualizo; Elisa Fernández de Barrena; Diego Garabento; María Mercedes Hoggan; Florencia Loos; Yanina Moreira; Paola Roldán; Natalia Cristina Sueldo.[45]

 

 

Desde los origenes a la institución

 

Una vez que la directiva fue puesta en funciones, y el Estatuto aprobado, comenzó el desafío de comenzar a construir un Centro Vasco tanto en lo material como en lo cultural. El reto era importante, y los entusiasmados vascos lapridenses se pusieron manos a la obra. En tal sentido, se inicia un período casi dos años que resultarán ser una prueba de fuego, y el mismo se consumará cuando se concrete la institucionalización del Centro Vasco, al lograr la Personería Jurídica el 22 de octubre de 1991.

El año comienza con una visita a la ciudad vecina de General Lamadrid, el motivo fue el centenario de esa ciudad, pero subjetivamente la visita de un grupo de miembros del centro vasco de Laprida fue contagiar de entusiasmo a un grupo de vascos de Lamadrid donde la presencia de argentinos étnicamente vascos es muy importante. En este sentido, hay dos fotografías que dan testimonio del intercambio de vascos de ambas ciudades donde podemos observar en las mismas por el Centro Vasco de Olavarría al Sr. Saint Lary, por el centro vasco de Laprida a Ricardo Ibaldo, María Ester Arrondo, Alicia Mendioroz, y César Arrondo. Mientras que por los vascos de Lamadrid se encontraban presentes: Celina Elortegui, María Iparraguirre, Daniel Biurrarena y Florencio Chiape. Hasta ahora las visitas no han rendido sus frutos en cuanto a la formación de un Centro Vasco en General Lamadrid. Los vascos de Laprida afirman que insistirán. [46]

Los vascos de Laprida se venían reuniendo en otras instituciones amigas de la ciudad, como por el ejemplo el Club Social de Laprida, el Club de Caza y Pesca, y la Escuela N° 1 entre los más frecuentados. Pero como para los vascos la Casa “Extea” tiene una importancia fundamental, se comienza a evaluar entre los flamantes directivos de Lagunen Etxea la posibilidad de alquilar alguna propiedad, con el fin de que sirva de sede y sobre todo, de un lugar donde los Dantzaris puedan realizar sus prácticas de baile. En este sentido, la Comisión Directiva haciendo hincapié en los Estatutos que hacen referencia a la necesidad de poseer una casa destinada solamente al uso del Centro Vasco de Laprida, desarrollan tratativas las cuales tienen sus frutos cuando se conviene rentar una casa propiedad de la señora Irma Menvielle de Echebaut. La misma fue cedida por el término de un año, firmado ambas partes (propietario y Centro Vasco) un contrato ente el escribano Héctor Echeverría. La casa está ubicada en la calle Independencia N° 1536 y se constituye a partir de la fecha en al sede Social, deportiva y cultural del Centro Vasco “Lagunen Extea” de Laprida. Se aprueba además la moción de comprar muebles para la sede, como así también solicitar a socios y vecinos la colaboración de aportar muebles y demás elementos para acondicionar la casa vasca. [47]

Las actividades se suceden una tras otra. Hay un numerosos grupo de socios que ha quedado deslumbrados con la actuación de los cuerpos de bailes que nos han visitado para el centenario, y atesoran el firme propósito de formar un cuerpo de danzas local. A tal efecto, se obtiene el apoyo del Centro Vasco de Olavarría, y se realiza una convocatoria en el salón de actos de la Escuela N° 1, para lo cual se trasladó hasta Laprida la profesora de baile Martiza Viguri desde la ciudad de Olavarría. La convocatoria fue importante, porque concurrieron según nos testimonia una fotografía unos cincuenta postulantes, con una característica muy singular, la gran afluencia de dantzaris varones. [48]

Una preocupación que no es menor de los vascos de Laprida fue designar a un Santo Vasco “Patrono del Centro Vasco Lagunen Etxea”. En tal sentido, se decide que San Ignacio de Loyola sea el patrono de la institución, convirtiéndose esta festividad en una fecha fija del calendario anual de actividades. El 31 de julio es la fecha de esta celebración y comienzan los preparativos entre los directivos y socios de la casa vasca. Ese día se oficiará una misa a las 18,30 en la Iglesia Santo Joaquín y Ana, y por la noche se servirá una cena para la Comisión Directiva y demás familias vascas y de la comunidad que quieran concurrir.

Los programa de festejos fueron por demás auspiciosos, al contener, un torneo de Mus, un Campeonato de Pelota a Paleta y la apertura de un “Concurso Abierto” para determinar cual será el logotipo o escudo el Centro Vasco. En este sentido, los homenajes al Santo Patrono se extendieron desde el 20 de julio hasta el 12 de agosto con el siguiente programa:

 

 

Programa de San Ignacio

 

20 al 31 de julio: Bases del Logotipo.-

20 de julio: Día del Amigo. Reunión de la C D y Brindis

28 de julio: Inicio del campeonato de Mus.-

31 de Julio: Cena a la Canasta en el Club Social

1 al 10 de Agosto Torneo de Pelota a Paleta

1 al 8 de agosto: Recepción de los dibujos del Escudo

11 de agosto: Velada Artística Cultural (exposición y danzas)

12 de agosto Festejos Centrales de San Ignacio

CRONOGRAMA

08, 00 horas Alegre Despertar.

10, 00 horas Saludo a las Autoridades

10, 15 horas Homenaje a Francisco Narciso Laprida

10, 30 horas Santa Misa

11, 30 horas Danzas frente a la Municipalidad.

12, 15 horas. Kalejira.

12, 30 horas Bendición de la Casa Vasca, Placa e Himno.

13, 00 horas Banquete en el C.R.E. de Comercio

Entrega de Premios.

17,00 horas Día de los Aitonas (Danzas ante los Ancianos) [49]

 

Los preparativos ocuparon a los directivos y socios del centro que habían apostado a la realización de una fiesta, con un auspicioso programa. En este sentido, se evalúa la confección de los trajes para el cuerpo de bailes, la forma de pago etc. Los dantzaris reciben clases del profesor Sabino Arkeaga quien se traslada desde Buenos Aires a tal fin recibiendo una remuneración de 100 dólares y el importe de los pasajes. El beneficio de la presencia de profesor, es que en cada clase deja tres o cuatro bailes enseñados y regresa al mes. [50]

Los responsables de Mus, ponen en venta las tarjetas para llevar adelante el torneo en los domicilios de la firma Espada e Irazabal, la familia Salaberry y el Escritorio Iriarte. Esta también es una actividad nueva, que se llevará a cabo en la sede social. El menú elegido, consta de una entrada de empanadas de pescado, calamares a la Bizkaina, helados, vinos y gaseosas. El Intendente Municipal Alfredo Irigóin hace entrega de dos banderas una Argentina y la Ikurriña donadas por el presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. También ofrece la colaboración del municipio para alojar a los dantzaris de Tandil y Necochea, como así también a los miembros de Coro Vasco de Necochea. Además; informa de su próximo viaje a Euskadi y de la posibilidad de traer a su regreso material cultural, a través de su amistad con el Presidente del Centro Vasco de Necochea y del señor Josu Legarreta Bilbao, funcionario y representante del Gobierno Vasco ante la diáspora. [51]

El diario “El Popular de Olavarría” se hace eco de la festividad tanto al comenzar como a la finalización de los mismos, donde destaca que San Ignacio es el Patrono del Centro Vasco local, comentando además: “Culminan los festejos el sábado 11 y el domingo 12 de agosto, se contó con la presencia del Coro y Conjunto de Bailes del Centro Vasco de Necochea y el Cuerpo de Bailes del Centro Vasco de Tandil, quienes junto a los dantzaris locales hicieron las delicias de los lapridenses. Entre las danzas interpretadas se destacan: Espatadanza, Fandango, San Miguel y Arcos con Flores. También se contó con la presencia de una delegaciones de las ciudades de Olavarría y General Lamadrid.[52]

En el Libro de Oro de la Institución encontraremos mayores referencias a este primer e importante festejo de los vascos de Laprida. Una serie de fotografías nos ilustran sobre los momentos más destacados del programa, como la bendición de la primera casa del Centro Vasco en la calle Independencia N° 1543. En las fotos antes citadas se puede apreciar al sacerdote católico Albicio Masson, el Presidente de la Institución Alfredo Salaberry y el Intendente Municipal Arquitecto Alfredo Irigóin; como así también la tesorera de la Institución María Ester Arrondo de Ibaldo, en distintos momentos de la bendición de la casa. Otras fotos nos muestran los bailes en le plaza a cargo de los dantzaris locales, los de Necochea y Tandil. Una última fotografía gráfica la entrega del premio del concurso del logotipo, donde podemos apreciar el momento de la entrega del premio por parte de la señora Anahí Bilbao de Irigóin, y recibe la ganadora, la señora Mónica Azpiazu. [53]

Visto desde la actualidad, la prueba fue superada, no solamente los vascos de Laprida, sacaron adelante una fiesta importante cumpliendo con un auspicioso programa, con variedad de actividades. También este ha sido un momento sublime para presentar diversas actividades culturales y deportivas, donde seguramente las danzas, al ser una de las actividades más vistosas han sido el broche de oro para las festividades patronales.

Ha quedado alguna utilidad según informa la Tesorera, si bien faltan pagar gastos de traslados. Con la moral muy alta los vascos, ya planifican viajes a General Lamadrid el 25 de agosto, y hacia Necochea en el mes de noviembre. El cuerpo de bailes se comienza a convertir en el orgullo de los vascos de Laprida, y en la fiesta en General Lamadrid se aprecia a los jóvenes danzando, y al el Intendente Municipal de Laprida Alfredo Irigóin y su señora, al Intendente de General Lamadrid Dr. Arroqui, y los dirigentes vascos Mabel Irazabal de Laprida y Juan Carlos Saint Lary de Olavarría. [54]

El impulso inicial dado a la nueva institución mantenía a los vascos de Laprida trabajando con mucha dedicación y entusiasmo para consolidar sus sueños. Pero hubo un episodio que se convirtió en un cable a tierra, para entender que en las instituciones también suceden pequeñas crisis que de alguna manera repercuten en el grupo humano de pertenencia. En este sentido, el Presidente del centro vasco, Alberto Salaberry solicitará una licencia por el término e dos meses, por razones particulares, y según los Estatutos se hace cargo transitoriamente el vicepresidente, José Irazabal. [55]

La actividad institucional continúa, y hay varios temas que se presentan como prioritarios para su tratamiento. En tal sentido, se comienza a evaluar la posibilidad de convocar a una asamblea extraordinaria para proponer la tramitación de la personería jurídica, ver la posibilidad de organizarse para participar de la Semana Nacional Vasca de Necochea, para lo cual se evalúa la posibilidad de emitir un bono, y realizar otras actividades con el propósito de recaudar el dinero necesario. De esta manera, este evento que reúne a vascos de toda la Argentina y de países vecinos ocupa la atención de los vascos de Laprida. Se resuelve viajar el día sábado bien temprano para participar de la reunión de FEVA, y se conviene regresar el día domingo luego del banquete. Lo fundamental es ahorrar la mayor cantidad de dinero se negociará el precio del transporte y el alojamiento de gran parte de la delegación se realizará en casas de personas de Laprida que poseen viviendas en la ciudad veraniega de Necochea. [56]

Ante los requerimientos del Departamento Legal de Asesoramiento Técnico y Legal de la Dirección Provincial e Recursos Sociales, Subsecretaría de Acción, se determina convocar a una Asamblea extraordinaria con el fin de adecuar los Estatutos. Una vez cumplidos los formulismos de la convocatoria y luego de dos horas de deliberaciones, se procede a aceptar el modelo de Estatuto tipo. El mismo, es aprobado por la gran mayoría de socios presentes. A continuación la Asamblea hace votos por la pronta obtención de la Personería Jurídica, lo cual posibilitará solicitar al Centro Vasco de Laprida, la afiliación en calidad de socio activo de Federación de Entidades Vasco Argentina (FEVA). [57]

Para una nueva actividad que aglutinará al conjunto de la comunidad lapridense, los vascos son convocados a participar. Se trata del centenario de la Fundación del pueblo de Laprida, que se cumple el 22 de diciembre. Los vascos volverán a colocar su stand con alegorías culturales y comidas típicas, participando con su cuerpo de baile, el cual da brillo a la institución. Nuevamente se invitarán a los centros vascos vecinos (Olavarría y Tandil), para que concurran con sus cuerpos de baile. El delegado del centro vasco ante la comisión del centenario es el señor Santiago Adrián, es quien se convierte en el enlace necesario para coordinar la participación de los vascos en la festividad comunal. En esa misma reunión se evalúa positivamente la participación en la semana nacional vasca, si bien se pone el acento en trabajar para mejorar algunas actitudes y comportamientos de los jóvenes dantzaris para los próximos viajes de la delegación vasca de Laprida. En forma verbal, el presidente Alberto Salaberry, manifiesta su intención de renunciar a la presidencia [58]

En medio de esta crisis que parece no tener fin, los vascos se abocan a prepararse para participar de los festejos cívicos, y la forma en que lo hacen es una clara muestra de que cuando existe un objetivo que convoca a todos para representar de la mejor manera a la institución en esta fiesta de la comunidad. En este sentido, veremos como se distribuyen orgánicamente los roles y responsabilidades para el día del centenario:

1) Los señores Saldaín y Maier cocinarán mondongo, para preparar los cayos a la Bizkaina en la casa de Remates de Hacienda de los señores Espada e Irazabal (Escritorio). Estos serán ayudados por los integrantes masculinos de la Comisión Directiva. Esta preparación comenzará el día anterior al evento.

2) El día viernes 21 (víspera del centenario) en el local de la vinería López, en horario de la noche se cortará el queso y el chorizo para preparar los “pinchos”, de esta tarea participaron la señora Irma López de Armentía de Garrido, La señora Susana Igartua y la señora de Moura.

3) El mismo sábado a las 8 de la mañana se procederá al armado de las empanadas, para len esta tarea colaboraron: las señoras Miquelarena, Caparros y Nicodemes que además confeccionará los tiquet de diversos colores para la venta en el stand.

4) Las señoras de Beitía y María Ester Arrondo confeccionarán pañuelos rojos y delantales con la inscripción del Centro Vasco en letras negras, para la venta.

5) La responsabilidad de armado y atención de un stand de 20 metros de frente por diez de fondo trabajarán las siguientes personas: Larralde y señora, Irazabal y señora, Adrián y señora, Alicia Mendioroz; Rafael Ochoa; Esther Esponda; Chiquita Echeverría; Rosana Irazabal; Susana Igartúa; Rita de Arostegui; Irma López de Armentía, Aramburu y señora; y Eduardo Beitía. Durante el paseo de las colectividades, los cajeros serán el señor Tomás Fernández de Barrena; Rolando Martiarena y María Ester Arrondo de Ibaldo

6) El señor Salaberry es el encargado de solicitar un freezer al señor Pecaut y el señor Irazabal de solicitar un carrilin para transportar las mercaderías al stand. Al señor Orlando Rodríguez.

7) Para atender a los dantzaris que vienen de Tandil, que son entre 20 y 25, el señor Martiarena dono un cordero, se le solicitará la donación de otro al señor Beitía y el señor Irazabal se compromete a conseguir otro. Los dantzaris cenarán y se cambiarán en el Escritorio de la firma Espada e Irazabal.

8) Se encargarán panes para los chorizos y acompañar los callos a la Bizkaina[59]

9) La fiesta fue un éxito, y los vascos tuvieron una presencia estupenda, a partir de la organización de sus directivos y socios que ya ha esta altura estaban encontrando una forma de organización que garantizaba la eficiencia en las actividades propuestas. Los testimonios de lo antes aseverado lo podemos apreciar en el Libro de Oro, donde en las fotografías reflejan momento del desfile de los abanderados: Mercedes Hoggan y Lisandro Corrientes, como así también de los dantzaris. [60]

 

Comenzado el año 1991, una nueva actividad sumaran los vascos de Laprida, esta vez relacionada a la difusión de la cultura en los medios de comunicación. La idea consiste en tener una presencia institucional en el diario regional “El Popular” de Olavarría. En este sentido, se realizará una reunión en General Lamadrid, en el Centro Cultural con los representantes de los centros vascos de Olavarría, Laprida y Lamadrid. El señor Juan Carlos Saint Lary acompañado por el presidente del centro vasco de Olavarría señor Urrutia ofrecerán una charla informativa Es importante señalar que el señor Saint Lary es vicepresidente del Centro Vasco de Olavarría y miembro de FEVA, y está comprometido en asesorar a los centros vascos de Laprida y Lamadrid respeto a la conformación de los cuerpos de baile, formas de organización, la historia de los bailes vascos etc. Pero lo medular de la convocatoria que el espacio en el diario “El Popular” sea construida mancomunadamente por los tres centros vascos. [61]

El cuerpo de bailes nuevamente ocupa la atención de los directivos, para lo cual se trasladaran a Laprida a enseñar diversas danzas dos jóvenes de la ciudad de Tandil. A tal efecto, se realiza una convocatoria para la inscripción de postulantes a través de los medios de comunicación escritos y radiales. Los jóvenes de Tandil impartirán a los dantzaris medianos y mayores sus conocimientos durante todo el fin de semana. Para esta nueva etapa del cuerpo de bailes se designa a las señoras Susana Igartúa y Rita Manfur de Arostegui para coordinar las tareas, al producirse la definitiva renuncia del Presidente como coordinador del cuerpo de bailes, y a la Presidencia. Nos estamos refiriendo al señor Alberto Salaberry y su familia que renuncian también al centro vasco por razones particulares, culminado así esta pequeña crisis institucional. [62]

La presidencia del centro vasco al ser aceptada la renuncia del presidente Salaberry es ocupada por el vicepresidente José Irazabal quien complementará el mandato según lo estipulan los Estatutos de la Institución. Nuevamente los vascos superada esta situación institucional, se abocan a un nuevo desafío, el cual es un importante almuerzo previsto para el 9 de junio. El mismo fue un éxito al cual concurrieron a deleitarse con los “callos a la bizkaina” unas 223 personas, donde además el clima reinante fue de fiesta y camaradería según diversos comentarios realizados por los asistentes.[63]

Las últimas actividades que cierran esta fundamental etapa de formación del centro vasco de Laprida, se encuentran ilustradas por la participación bajo la coordinación de la señora Mónica Azpiazu en el proyecto tripartito “Una ventana Abierta a los Vascos del Mundo, los festejos el Santo Patrono San Ignacio a partir de la celebración de la Santa Misa y una actividad recreativa para los socios y amigos del centro vasco en el Club Jorge Newbery de la ciudad de Laprida. De la que participaron para amenizar el encuentro los jóvenes dantzaris de la institución. La conmemoración finalizó con el descubrimiento de una placa en la casa vasca donada por el señor Nicolás Arruabarrena. El libro de oro de la institución inmortaliza a través de una serie de fotografías la bendición y descubrimiento de la placa del Centro Vasco Argentino Lagunen Etxea de Laprida. Además Los jóvenes Sergio Torres y Pino Bilbao acompañados por el directivo René Iriarte participaron en representación del Centro Vasco de Laprida de un torneo de padle organizado por el Centro Vasco de Macachin. En cuanto a las actividades locales, se continuará participando activamente en las Jornadas por el Arte organizadas por la municipalidad de Laprida que convoca a un millar de artesanos de todo el país. También los vascos son requeridos para ser parte del programa del “patio criollo” de la Escuela N° 1. El año promedia y comienzan los preparativos para una nueva Semana Nacional Vasca que esta oportunidad tendrá lugar en la ciudad de Villa María (Córdoba). Es la segunda Semana Nacional Vasca en la que participarán los vascos de Laprida. Esta gran cantidad de actividades y la preparación para la fiesta anual vasca de Villa María sorprende a los directivos del centro vasco con una grata y esperada noticia. A la Institución le ha sido otorgada la Personería Jurídica bajo el N° 10.821 cuyo legajo es 58.352 con fecha 22 de octubre de 1991. [64]

 

 

Consideraciones Finales

 

Los vascos han tenido una importante presencia en la ciudad de Laprida desde la fundación del partido y la ciudad, destacándose en todos las actividades sean estas agropecuarias, comerciales e intelectuales.

Las fuentes disponibles no nos clarifican los motivos por los cuales tiene lugar esta primera presencia de vascos nativos y argentinos de origen vasco en Laprida. En esta primera etapa que abarca las primeras décadas, los vascos no se organizaron institucionalmente, no quedando duda que no sintieron la necesidad de un paraguas institucional. En cambio algunos participaron activamente en la fundación tanto de la Sociedad Española y la Sociedad Francesa, ambas de Socorros Mutuos, las cuales fueron fundadas en las primeras décadas del siglo XX.

También se puede afirmar que en el seno de algunas familias se hablaba el Euskera, primera lengua sobre todo para quienes provenían de las aldeas montañosas de Euskalherría. En este sentido, se encuentran denominaciones comerciales en Euskera de acuerdo a relevamientos realizados hacia fines del siglo XIX. Desde el punto de vista político tampoco podemos establecer el marco ideológico de los que inmigraron, si bien en menor medida sabemos que muchos vinieron a América para no ir a la guerra entre España y Cuba, como por ejemplo Pedro Arrondo, nacido en de Antzuola (Gipuzkoa), quien viaja al país en el año 1898. Algunos podrían adherir al Fuerismo y en menor medida al nacionalismo emergente, ya que para la época circula por la extensa “pampa argentina” la revista “La Baskonia” y allí podemos encontrar artículos que hacen referencia a las dos posiciones políticas antes mencionadas.

Lo cierto es que de alguna manera no quisieron o no pudieron transmitir la cultura vasca, quedando esta tarea en la mayoría de los casos en la esfera privada, posibilitando de esta manera la paulatina desaparición de la identidad cultural vasca en la ciudad de Laprida y su zona de influencia.

Tendrán que pasar muchos años, hasta que con motivo de la conmemoración del primer centenario del partido de Laprida y a partir de una convocatoria de la municipalidad, hijos nietos y bisnietos de vascos se aglutinen en un primer momento para la celebración comunal y posteriormente tomen la firme determinación de organizar una casa vasca, sentando las bases de una presencia cuya primera finalidad fue recuperar y aprehender los rasgos culturales de un pueblo, que como hemos podido apreciar ha aportado mucho a la historia lapridense como así también a toda la región de la pampa argentina.

El desafío fue importante, pero la consolidación Institucional se convierte en una bisagra que cierra una etapa inicial donde los vascos de Laprida tuvieron que superar las diferentes pruebas que la vida comunitaria en una colectividad les puso por delante, para que finalmente arribaran junto con su personería jurídica al total convencimiento de que la casa vasca se encontraba plantada en sólidos y buenos cimientos, los cuales servirán de pilares fundamentales para la proyección del colectivo vasco lapridense de cara al futuro.

[1] Panettieri José, Inmigración en la Argentina, Editorial Macchi, Buenos Aires, 1970, página 62.-

2 Sivori José, Francisco Narciso Laprida Diputado Constituyente, Editorial Prolam Buenos Aires, 1971, capítulo 2, Página 14.-

[3] Ibídem, P 17.-

[4] Ibídem, Página 19.-

[5] Ibídem, Página 23.-

[6] Ibídem, Página 27.-

[7] Ibídem, Página 32.-

[8] Ibídem, Página 33.-

[9] Ibídem, Página 53.-

 

 

[10] Diez, Hugo, Crónicas para la Historia del Pueblo de Laprida (1890-1900), Editorial talleres “La Opinión”Laprida 1953, Página 29.-

[11] Ibídem, Página 52

[12] Ibídem, Página 61.

[13] Ibídem, Páginas 61 y 62.-

[14] Ibídem, Página 65.-,

[15] Ibídem, Páginas 106 a 111

[16] Ibídem, Página 164.--

[17] Ibídem, Página 183.-

[18] Ibídem, Página 184

[19] Ibídem, Página 184.-

[20] Díez Hugo, Crónicas para la Historia del Pueblo de Laprida II (1900-1920, Talleres Gráficos Universal, febrero de 1994, Página 92.-

[21] Ibídem, Página 92.-,

[22] Ibídem, Páginas 112, 113.-

[23] Ibidem, Página 114.-

[24] Ibidem; Página 117.-

[25] Ibidem; Páginas 30 y 31.-

[26] Ibidem; Página 135.-

[27] Ibidem, Página 136.-

[28] Ibidem, Páginas 166 y 167.-

[29] Ibidem, Página 201 y 202

[30] La Baskonia; número 602, Buenos Aires, 20 de junio de 1910.-

[31] El Popular, diario regional de Olavarría, 16 de septiembre de 1989, P 21.-

[32] Programa oficial de la celebración del Centenario de la creación del Partido de Laprida.-

[33] El Popular, Op. Cit; 16 de septiembre de 1989.-

[34] Ibídem,

[35] Libro de Oro del Centro Vasco de Laprida, 16 de septiembre de 1989-

[36] Libro de Oro, Centro Vasco de Laprida. 16 de septiembre de 1989.

[37] Ibídem.-

[38] El Popular, 17 de octubre de 1989.-

[39] Libro de Oro del Centro Vasco de Laprida, 28 de octubre de 1989.

[40] Acta N° 1 del Centro Vasco de Laprida, 3 de diciembre de 1989.

[41] Acta N° 2 Centro Vasco de Laprida. 11 de diciembre de 1989

[42] Acta N° 2 Centro Vasco de Laprida, 11 de diciembre de 1989.

[43] Acta N° 2 del Centro Vasco de Laprida, 11 de diciembre de 1989

[44] Acta N° 2 del Centro Vasco de Laprida., 11 de diciembre de 1989

[45] Padrón de Socios Fundadores del Centro Vasco de Laprida.-

[46] Libro de Oro, Centro vasco de Laprida 12 de febrero de 1990.-

[47] Acta N° 6, Centro Vasco de Laprida.-15 de mayo de 1990.-

[48] Libro de Oro del Centro Vasco de Laprida, 13 de marzo de 1990

[49] Programa Oficial de los festejos de San Ignacio CV de Laprida 1990.

[50] Acta N° 7 Centro Vasco de Laprida; 22 de mayo de 1990.

[51] Acta N° 9 Centro Vasco de Laprida, 13 de julio de 1990

[52] El Popular, 19 de agosto de 1990.-

[53] Libro de Oro del Centro Vasco de Laprida, 12 de agosto de 1990.

[54] Libro de Oro del Centro Vasco de Laprida, 25 de agosto de 1990.

[55] Acta N° 14 del Centro Vasco de Laprida, 11 de septiembre de 1990

[56] Acta N° 17 Centro Vasco de Laprida, 23 de octubre de 1990

[57] Acta N° 18 centro vasco de Laprida, 3 de noviembre de 1990.

[58] Acta N° 19 Centro Vasco de Laprida, 19 de noviembre de 1990.

[59] Acta N° 22 Centro Vasco de Laprida, 17 de diciembre de 1990.-

[60] Libro de Oro; Centro Vasco de Laprida.-

[61] Acta N° 24 Centro Vasco de Laprida, 12 de abril de 1991.-

[62] Acta N° 25 Centro Vasco de Laprida , 23 de abril de 1991.-

[63] Acta N° 24, Centro Vasco de Laprida, 11 de junio de 1991.-

[64] Acta N°36, Centro Vasco de Laprida, 31 de octubre de 1991.-


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