EuskoSare > Communities > Ikertzaileak > EHMG > III Seminar > Presentations > La Baskonia. Revista Ilustrada (1893-1943)
Angeles de Dios Altuna de Martina
Resistencia, Argentina.
2009-03-30 22:49
Last modified: 2009-07-23 13:31
  • Euskara
  • Castellano
  • Français
  • English

La Baskonia. Revista Ilustrada (1893-1943)

Este trabajo tiene por objeto dar a conocer los orígenes de una publicación fundada en Argentina y con proyección hacia distintos países de América, entre ellos Uruguay, Perú, Paraguay, Bolivia, Chile, Venezuela, Méjico y Cuba, además de España y las provincias vascongadas de ambas vertientes del Pirineo. La revista, aparecida en Buenos Aires entre 1893 y 1943 con el nombre de La Vasconia. Revista Ilustrada, modificó su grafía a partir de 1903, con caracteres vascos llamándose desde ése año, La Baskonia.

Su historia y su legado (1893-1930)

1. Introducción

Este trabajo tiene por objeto dar a conocer los orígenes de una publicación fundada en Argentina y con proyección hacia distintos países de América, entre ellos Uruguay, Perú, Paraguay, Bolivia, Chile, Venezuela, Méjico y Cuba, además de España y las provincias vascongadas de ambas vertientes del Pirineo. La revista, aparecida en Buenos Aires entre 1893 y 1943 con el nombre de La Vasconia. Revista Ilustrada, modificó su grafía a partir de 1903, con caracteres vascos llamándose desde ése año, La Baskonia.

En razón de la relevancia de esta publicación, el objetivo primordial ha sido rescatar su historia; ilustrar a los lectores, investigadores e interesados en general acerca de los temas que abordó y, facilitar la realización de otros trabajos y el uso de esta valiosa fuente

Se ha delimitado este tiempo, año 1930, por estimarse que es un período apreciable en la vida de la revista coincidente con cambios profundos que se dieron en el orden mundial, en España y Argentina

La revista ha sido objeto sólo de estudios parciales por parte de los investigadores de temas vascos; reseñas o artículos periodísticos acerca de su impronta en Argentina y América y de la importancia de sus archivos. Una de las causas, fue probablemente la imposibilidad de acceder hasta hace sólo tres años, de la colección completa de la misma, tarea que encaró el Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusla.

Mediante un proyecto dirigido por especialistas, se dispuso la digitalización de los ejemplares que comprenden los años 1893 a 1943 que se hallan dispersos en distintas bibliotecas y en diferentes estados de conservación. Esta recopilación documental, es la que permite en la actualidad continuar con diversos tipos de estudios que se generan sobre la base del profuso material objeto de interés y de posibles estudios

Las fuentes utilizadas para este trabajo fueron diversas: ejemplares fotocopiados provenientes de bibliotecas privadas y centros vascos del país y la digitalización completa de sus archivos mencionada precedentemente. En ella se encuentra además de información histórica, política o cultural en sus diversas expresiones, notas de escritores vascos de prestigio, en su mayoría, algunas de ellas probablemente desconocidas por los investigadores o biógrafos de los mismos. El acceso a sus páginas ha permitido ampliar la información acerca de todos estos temas, a la vez que conocer otros autores y colaboradores que en décadas anteriores contribuyeron a su engrandecimiento.


El estudio ha presentado diversas dificultades. Una de ellas fue respecto de las biografías o notas referidas a distintos personajes tanto americanos como vascos. La utilización de seudónimos por parte de escritores o periodistas, significó una búsqueda adicional para esclarecer su verdadera identidad. Se suma a ello errores u omisiones respecto a los datos identificatorios de hombres y mujeres reseñados en sus páginas.

De la amplia variedad de secciones y temas que publicaba, se han seleccionado sólo algunas de ellas a fin de permitir su conocimiento. Por este motivo la estructura del trabajo contiene además de la caracterización general de la revista, la mención de los temas más importantes entre ellos,los temas históricos; las biografías; la difusión del idioma euskaro; la cultura en general, el patrimonio arquitectónico; el comercio, la industria y la actividad agropecuaria. A la fotografía se le destinó espacio propio por estimarse la importancia de sus registros como documento histórico. Respecto de los avisos comerciales, indicadores de la expansión económica y social de los vascos de aquellos años. se realizó una breve referencia dado que el interés del mismo requeriría de por sí un mayor desarrollo. Se hace referencia además a las diversas Secciones de la revista que permiten conocer, si bien someramente, la amplitud de los temas que publicaba

Este estudio aporta información acerca de una revista argentina con una destacable trayectoria en el periodismo y prolongada presencia en el tiempo, que además de reflejar la sociedad de esos años, sus intereses y costumbres, fue el vehículo que permitió el conocimiento de políticos, escritores, religiosos, intelectuales y artistas del Río de la Plata, en los países americanos y en Europa. Paralelamente y en un fecundo intercambio, este órgano periodístico dio a conocer a los vascos el patrimonio de su tierra natal, así como difundió aspectos sustanciales de la historia y la cultura del país a donde emigraran.

 

2. Vida y particularidades de la revista “LA BASKONIA”

2.1 Antecedentes de su fundación

La Vasconia apareció por primera vez en Buenos Aires, el 10 de octubre de 1893 y se publicó hasta 1943. Posteriormente, después de su aparente cierre definitivo, reapareció en 1978 en lo que llamó Segunda Época, extendiendo su publicación en forma irregular hasta avanzada de la década de 1980. [1]

Su título original fue La Vasconia Revista ilustrada y sus primeros párrafos estuvieron destinados A la Prensa de la República”, ante quien se presentaron de este modo:

“Con el respeto por bandera, la cultura por norma y la modestia por condición, venimos como simples obreros de la idea propalada, a colaborar entre la ilustrada prensa de la república, a la cual enviamos respetuosamente nuestro más sincero y cordial saludo.

La Vasconianace a la publicidad dedicada a la noble raza éuskara y su descendencia en el continente americano; sus esfuerzos serán siempre tendentes a seguir mereciendo como hasta aquí, la estimación que a nuestra laboriosa colonia profesa la República Argentina, nuestra segunda patria”. [2]

En el mismo texto agregó, respecto a su futuro, palabras que serían proféticas:

“Como se comprenderá son innumerables los sacrificios de todo género realizados para plantear una publicación de esta índole, en que además de los enormes gastos que demanda, requiere un pacientísimo trabajo de investigación; sin embargo, para todo nos sentimos animados porque LA VASCONIA nace a la publicidad con vida exuberante”

La revista ilustró la tapa de su primer número con un grabado de don Bruno de Zabala, fundador de la ciudad de Montevideo y una nota biográfica firmada por Abdón Arózteguy. Siete años más tarde, modificó la ortografía de su nombre y así lo anunció a sus lectores.

“La Baskonia” y no “La Vasconia”. Se argumentó en la comunicación, que sobre la base de los conceptos del “célebre bibliófilo y literato don Bartolomé José de Gallardo”:

“Tiempo es ya de que los baskongados apliquen a la euskera su ortografía simple y natural; pues no hay lengua alguna que la iguale en esto y no se arguya la costumbre, pues las malas costumbres hay que abandonarlas.....” [3]

Por esta razón, las citas que se realizan aluden algunas a La Vasconia, y otras a La Baskonia, según sus procedencias sean anteriores o posteriores a las modificaciones introducidas en su ortografía.

La revista era de carácter decenal. Aparecía los días 10, 20 y 30 de cada mes y se accedía a ella por suscripción. Sus oficinas estaban en el sótano del edificio de Avenida de Mayo 781 de la ciudad de Buenos Aires. A escasos meses de su aparición, debieron trasladarse dado el progreso que evidentemente tenía. El aviso decía:

“En atención al éxito que ha alcanzado La Vasconia en poco tiempo que lleva de existencia, y deseando corresponder debidamente a la entusiasta acogida que se le ha dispensado, tenemos el placer de comunicar a nuestros numerosos suscriptores, que desde la fecha hemos instalado la Redacción y la Administración en las antiguas oficinas de la legación chilena, calle México 524, adonde deberán dirigir la correspondencia y todo lo referente a la publicación” [4]

En 1910, se anunció un nuevo domicilio. La redacción y administración estaban en Belgrano 1389, lugar donde debía dirigirse la correspondencia. La noticia decía: La Baskonia. Revista Ilustrada Éuskaro-Americana de Historia, Literatura y Artes, y agregaba los precios de suscripción para la Capital Federal, por trimestre, $2-m/n; para las provincias y por igual período: $2,40-m/n, y para la República Oriental y otras. $1,20 oro. [5]

La publicación tuvo inicialmente 12 hojas de 22,2 x 18 cm, en blanco y negro, de buena calidad de papel. Contenía además de la información, varias páginas destinadas a la parte comercial. Cada año, del mes de octubre a septiembre del siguiente, los ejemplares eran cuidadosamente encuadernados en símil cuero en tapas duras. Se eliminaban las paginas destinadas a los avisos comerciales y salía a la venta en un grueso tomo. El resultado de esta encuadernación era un libro con los treinta y seis ejemplares aparecidos en el período mencionado.

Algunos de ellos, verdaderas reliquias se encuentran en colecciones privadas aunque incompletas; en Centros Vascos distribuidos a lo largo y ancho del país; otras, en el Centro Laurak Bat de Buenos Aires, con ejemplares hasta 1937, y ”la Biblioteca Nacional –la principal de Argentina- no posee todos los números” [6] . Las ediciones que se conservan sin encuadernar, tienen como material adicional, de sumo interés: unas ocho o nueve paginas distribuidas entre el principio y el final de cada ejemplar, con avisos comerciales, hotelería, actividad de profesionales, bancos, empresas navieras, maquinaria para el campo y la industria, cuyos propietarios eran vascos según los apellidos registrados. Estaban también profusamente ilustradas y constituyen de por sí un material particular de estudio.

El otro dato de interés que se observa en los números sin encuadernar, es que a principios de cada colección, las primeras páginas estaban destinadas a la publicación de un Índice General de Materias en el cual se consignaba:1) Texto con título y número de página correspondiente; 2) Ilustraciones: con detalles de las mismas y los asentamientos; y 3) Retratos: con el nombre de cada una de las personas cuyas imágenes aparecían y la inscripción correlativa. Esta guía permitía que los ejemplares del período encuadernado, contaran con un registro ordenado y el material es posible valorarlo sólo en los números que no están encuadernados y que fueran conservados tal como se los editó.

La aparición de la revista fue recibida con entusiasmo no sólo por los lectores del Río de la Plata -en Argentina circulaba en los hogares de familias vascas extendidos por todo el país- sino además entre los suscriptores los países ya mencionados. Respecto de la repercusión que había tomado, dice Pedro Ares, “Huelga decir que despertó gran interés en la Provincias Vascongadas”. [7]

En su primer aniversario –10 de octubre de 1894-, publicó:

“Hoy circula profusamente La Vasconia en toda la República Argentina, lo mismo que en el Uruguay, y cuenta con numerosos adictos en el Perú, Chile, Bolivia, Paraguay y parte del Brasil, llegando algunos ejemplares hasta Méjico y Habana [sic] cosa que nunca soñamos nosotros al fundarla”. [8]

Estas palabras parecen demostrar el propio asombro de sus fundadores, la expansión lograda y la repercusión en la colectividad baska. Deja en evidencia además, la organización, las conexiones de sus directores y promotores para que mediante las suscripciones, la revista llegara hasta los lugares más distantes. Evidentemente la misma cubría la necesidad de información y conexión de los baskos con sus compatriotas y con su tierra. La publicación de cartas de lectores de Méjico, Chile y particularmente del Uruguay, con saludos y adhesiones, confirma esta presencia en el exterior.

Desde su inicio hasta las dos primeras décadas del siglo XX la revista parece haber logrado su mayor esplendor. Algunos ejemplares tenían más de ocho hojas de información incluidas importante cantidad de fotografías y grabados, sin contar las páginas dedicadas a la publicidad. En enero de 1902, la tapa fue diseñada en color, detalle de la introducción de nuevas técnicas en la edición. [9]

Se destaca que tanto Uriarte como Grandmontagne desplegaron una importante labor intelectual. El contacto con hombres de la política, las letras y las artes en sus diversas manifestaciones, fue intenso y productivo. Además de las biografías, notas o reseñas de diferentes actividades, en la Sección Bibliográfica, se consignaban los libros enviados por sus autores, como por ejemplo los de Arturo Campión, Miguel de Unamuno o los periódicos que se recibían, en euskera, Euskalerriaren-Alde y Euskal-Erría de San Sebastián; Euskal-Herría de Montevideo; Aitor y Egizalde de Rosario e Irrintzi de Buenos Aires. [10]

De Pamplona llegaba El eco de Nabarra; de Madrid La gaceta de Madrid y El Sol y las revistas Blanco y Negro y Revista Nueva. De Bilbao; El Noticiero Bilbaíno. Entre los diarios de Buenos Aires, se recibían La Prensa y La Nación, y era muy popular la revista Caras y Caretas.[11] En Los Ángeles -California- se publicabaEuskual Herría, una de cuyas páginas perteneciente a un ejemplar de 1897, fue reproducido por La Vasconia, con un extenso artículo de interés para los de América del Sur, firmado por Olloquiegui.[12]


2.2 Propietarios y fundadores

Fueron sus propietarios y fundadores, el vasco natural de Bermeo, José Rufo de Uriarte, nacido el 26 de agosto de 1867 quien estuvo a cargo de la dirección durante 39 años hasta su fallecimiento el 27 de noviembre de 1932. El otro fundador fue Francisco de Grandmontagne y Otaegui nacido el 30 de septiembre de 1866, en Barbadillo de Herreros, hijo de vasco francés y madre guipuzcoana. La obra periodística de ambos inmigrantes dejada en la Argentina, merece ser destaca cada una en su dimensión.


2.3 José Rufo de Uriarte Inchausti

José Rufo de Uriarte, dedicó todos sus afanes y fortuna a la concreción de esta revista. Durante casi cuarenta años concurrió diariamente a sus oficinas sin “haber faltado a su cita con los lectores” en los distintos cambios de destino que tuvo la editorial por ampliación de sus actividades o mejoras que se introdujeron con el transcurso del tiempo.

Los testimonios acerca de su trabajo son elocuentes. Desde 1893 a 1903, ejerció la dirección junto con Francisco de Grandmontagne y partir del retiro de éste último, Uriarte, continuó con la dirección de la revista trabajando en solitario, llevándola adelante hasta el momento de su fallecimiento como ya se dijera. Además de esta actividad, dejó una obra de gran valor documental. Había publicado 39 volúmenes de 576 páginas cada uno además de otras publicaciones muy apreciados en la colectividad y aún conservados con particular cariño por los descendientes de quienes las adquirieron: “Los baskos en el Centenario (1910)” y “Los baskos en la Nación Argentina” (1916-1919) y 30 volúmenes del Almanaque La Baskonia [13] .

Su muerte, acaecida a los 65 años, dejó gran pesar entre sus colaboradores, amistades y en el periodismo argentino. La revista, dedicó casi un ejemplar completo a destacar su figura. Su fotografía en la tapa, y notas de prestigiosos escritores realizaron una semblanza de su personalidad. Su editorial, que tituló Silencio hizo referencia entre otras cosas a “su entusiasmo, su preocupación constante, única. La Baskonia, hija muy amada, por cuya vida ha dado la suya”. [14]

Dicha publicación dejó un valioso testimonio de su quehacer como hombre, periodista, editor, amigo, entre ellos el del historiador Enrique de Gandía, y S. Manteola. Andrea Moch, pintora y escultora francesa, colaboradora en la revista y ligada a sus afectos durante varios años, escribió: “Uriarte íntimo”, nota que refleja otros aspectos de su vida y de su pensamiento: ” Murió el hombre culto, el hombre bueno, el hombre justo, obstinado y confiado defensor de los fueros, el que jamás hizo mal a nadie.......” La reseña fue ilustrada con un óleo realizado por ella que representa a Uriarte en su despacho, y unas fotografías de los últimos tiempos.


2.4 Francisco de Grandmontagne y Otaegui

Grandmontagne comenzó sus colaboraciones con La Vasconia a partir del número 2, con una biografía sobre Doña Catalina de Eraúso –La monja alférez- con grabado de tapa. Lo hizo con el nombre de Luis Jaizquibel seudónimo que utilizó desde ése momento, y en la mayoría de sus escritos, alternando algunas veces con su nombre y apellido completo, otras, sólo con el apellido y en numerosas ocasiones con las iniciales: L. J.; F. G. o G. Este autor, llegó a ser el alma mater de la revista, escribía casi tres biografías mensuales, relatos o cuentos, y en algunos casos, dos notas en cada número, diferenciadas con los seudónimos que utilizaba indistintamente.

Su trabajo se extendió hasta el 10 de octubre de 1901, fecha en que la dirección de la revista comunicó que “voluntariamente y en la mejor armonía ha dejado la coordinación de La Vasconia el redactor principal D. Francisco Grandmontagne. “Por lo tanto la firma de, Luis Jaizquibel, tan conocida de nuestros lectores, será permanente en nuestras columnas”[15]

No fue así lo afirmado por el director. Ambos socios se habían distanciado por diferencias políticas y de criterio en los trabajos. En ése mismo ejemplar aparecería su última nota dedicada al escritor Samaniego. Desde España, envió posteriormente algunas colaboraciones con la utilización de los seudónimos que usaba habitualmente o con sólo su apellido.

Durante los nueve años en que Grandmontagne se desempeñó como redactor, llevó a cabo una extraordinaria producción periodística. Escribió aproximadamente doscientos relatos y biografías de una gran diversidad de personas. La revista alcanzó uno de los períodos más productivos y de mayor número de notas a cargo de un sólo responsable. Para esos años, este autor, colaboraba regularmente con la revista Caras y Caretas (1898-1941) [16] en donde publicaba cuentos y artículos que retrataban los distintos tipos de inmigrantes arribados al país. [17]

El mayor número de biografías que escribiera este periodista corresponde a personajes de la historia del País Vasco, y en menor medida, a los americanos. Sus notas exaltaban el virtuosismo vasco, el esfuerzo, la inteligencia y la perseverancia de la raza. El pensamiento y la conciencia de la comunidad euskara, se mantuvieron vivos a través del tiempo mediante esos mensajes en los que se aludía además a los logros intelectuales, poderío económico, y triunfos de diverso orden.

Grandmontagne se vinculó con los intelectuales de esos años tanto argentinos como vascos. Mantuvo una intensa correspondencia con Unamuno y se ocupó de hacer conocer la obra del escritor en nuestro país, difundiendo en particular la novela Paz en la guerra, contactándolo con el diario La Nación y otros medios periodísticos de esos años. [18] Gracias a su quehacer se conoció en Argentina la obra del rector de Salamanca, la de Ramiro de Maeztu, la de Carmelo de Echegaray y otros tantos escritores, religiosos, músicos, baskófilos, artistas y hasta personajes populares de su tierra. La revista, llevó al exterior el conocimiento de destacados argentinos, jurisconsultos, escritores, estudiosos o artistas, como así también la figura del gaucho y la vida en el campo.


2.5 Colaboradores

A lo largo de varios años, se incorporaron distintos colaboradores de origen argentino, uruguayo y de otros países de América. De Buenos Aires escribía Juan S. Jaca notas de diverso interés o la reproducción de sus conferencias; Julio Migoya García, temas de historia; el profesor de la Universidad de Buenos Aires, Juan Carlos Garay; el abogado Tomás de Otaegui; de Entre Ríos, el educador y estanciero Godofredo Daireaux [19] . A esta lista se agregan los nombres de Félix Iriart, que lo hacía en francés, generalmente en temas de emigración e inmigración vasco-francesa [20] y Ricardo Rojas sobre educación. [21] Se destaca asimismo Ulpiano Castet Lejárcegui que escribía regularmente desde Mar del Plata sobre temas económicos.

Del País Vasco y desde los primeros números colaboraron Fermín Herrán, I,ndalecio Bizcarrondo –Vilinch- y Victoriano Iraola con poesías y más adelante con caricaturas y escritos en eukera. Posteriormente se incorporaron firmas de prestigio tanto cultural como político, como el ya nombrado Miguel de Unamuno; Pío Baroja con cuentos o fragmentos de sus novelas; Arturo Campión, filólogo, historiador y novelista que aportó fundamental información acerca del idioma euskaro. Carmelo de Echegaray que escribía sobre historia, instituciones forales y legislación y Ramiro de Maeztu sobre temas de su especialización.

La revista fue un medio fundamental en la difusión de autores vascos desconocidos hasta esos años en el Río de la Plata, algunos de ellos radicados en Argentina y otros en las bascongadas. Entre estos últimos se mencionan a los ya nombrados, Resurrección María de Azkue; Emilio Bobadilla- Fray Candil- Ignacio Zóleta; Felipe Arrese y Beitía; Francisco López Alén –Méndiz Mendi-; Estanislao Jaime de Layburu de San Sebastián, Eugenio Gabilondo, conocido como Calei-Calé; Pedro Otaño que firmaba Pellomari y el político y crítico de arte, Rodrigo Soriano y Aldamar, quien enviaba sus colaboraciones desde Donostia. Lo hizo también en una oportunidad, la gallega Emilia Pardo Bazán que escribió acerca de la mujer baska

Entre los escritores de América, varios de ellos de origen vasco nativo, se mencionan sólo algunos: Francisco Modesto de Olaguibel, de Méjico y el poeta mejicano Juan de Dios Peza (1852-1910); de Venezuela, al doctor en Ciencias Arístides Rojas; de Cuba en algunas oportunidades, el crítico Emilio Bobadilla - Fray Candil-y el poeta portugalujo Faustino Diez Gaviño (1852-1895) y desde el Perú, Ricardo Palma (1833-1919).

De Argentina colaboraban cada tanto, además de los nombrados, Evaristo Bozas Urrutia; Leopoldo Lugones, José Ingenieros y Ricardo Rojas como ya se mencionara entre muchos otros. Agrega a estos nombres - Pedro Ares, biógrafo de Grandmontagne - notas de otros escritores, algunas de ellas originales y otras, sólo fragmentos de algunas de sus obras que la dirección seleccionaría para su difusión. Entre esas firmas están la de Carlos Guido y Spano, Juan José García Velloso, Enrique Larreta, Paul Groussac, E. S. Cevallos, Roberto Payró, Lucio V. Mansilla, José Echegaray; ,Francisco Pi y Margall, Azorín, Rubén Darío; P. Coloma, Pierre Loti, Eliseo Reclús, Max Nordau, y Tolstoi.[22]

Hay una marcada diferencia entre los colaboradores de las primeras décadas, cuando Grandmontagne coordinaba a los escritores. Con los años, la ausencia de redactores españoles de diferentes profesiones y prestigio, salvo importantes excepciones, quedó en evidencia por los cambios que se produjeron por distintas circunstancias. La observación de los antecedentes de la mayoría de los colaboradores de la revista, posibilita conocer y valorar en la actualidad el nivel intelectual y académico de quienes intervenían en la revista.

Las últimas décadas estudiadas en este trabajo: 1920-1930, permiten incorporar otros autores. Algunos de ellos fueron Emeterio Arrese (1869-1954); Miguel Ancil; -Martín de Angiozr-, seudónimo de Ramón Berraondo; Fernando de la Cuadra Salcedo; Fernando Irigarai –Larreko- (1869-1949), médico y periodista -, Antonio Peña y Goñi (1846-1896), que si bien ya había fallecido para esos años, la revista reprodujo en capítulos, su obra “La pelota y los pelotaris”.


2.6 Los temas de la revista

“La Baskonia” publicó una diversidad de notas que incluyeron asuntos de interés general para la colectividad, si bien predominan las informaciones referidas al País Vasco, a la política, con títulos tales como “La cuestión bascongada”, “La Liga Foral Autonomista” , temas sobre el nacionalismo y a la cultura en todas sus manifestaciones. En general ningún tema fue dejado de lado, algunos fueron desarrollados invariablemente a lo largo de su existencia, casi en forma permanente con mayor o menor grado de profundidad por parte de los escritores o periodistas que los redactaban.

Las noticias sobre Nabarra, sus escritores, arquitectura, temas históricos y otros, se destacan por su cantidad y regular frecuencia. El Uruguay tuvo una presencia casi permanente en la Sección Los baskos en el Uruguay. En cuanto a Iparralde, tardaron en aparecer informaciones de las provincias vasco-francesas. Con el título de Laburdi, Benabarre y Zuberoa, una media página en francés o en euskera anunciaba especialmente noticias sociales. En la década del 20, las noticias eran del mismo tenor de Argentina, se publicaron en especial notas relacionadas al comercio, la agricultura y la ganadería, temas que por su importancia, requieren –como se dijera- mayor profundidad en su análisis. Otras se refieren al gaucho, las costumbres en el campo, la reproducción de paisajes de algunas provincias, del Territorio Nacional de Misiones o del Neuquén. La provincia de Entre Ríos, enviaba regularmente comentarios y fotografías sobre diversas actividades. En mayor número, se publicaba información de poblaciones pertenecientes a la provincia de Buenos Aires. La Sección Notas Locales resumía información de carácter social: compromisos matrimonios, nacimientos, defunciones, graduaciones y pasajeros.

La revista se editaba en castellano, si bien traía importante cantidad de notas en euskera, poesías, diálogos humorísticos y caricaturas y hasta ilustraciones de tapa con epígrafes en vascuence algunas con traducción, y otras, no. El contenido de la misma se ha clasificado en algunos temas de mayor importancia a fin de facilitar el conocimiento de esta publicación que logró mantener el interés de su público durante medio siglo. Ellas son:

2.7. Biografías

Estuvieron destinadas a rescatar la memoria de vascos cuyos antecedentes constituían ejemplos por sus estudios, valor, heroísmo u obras. El número de ellas solamente escritas por Grandmontagne, casi doscientas -como ya se dijera- permiten valorar la importancia que la redacción destinó a este género mediante el cual las generaciones de aquellos años, como las posteriores, tuvieron acceso al conocimiento de la personalidad de hombres y mujeres sobresalientes: escritores, políticos, baskófilos, historiadores, marinos, médicos, arquitectos, ingenieros, industriales y ganaderos argentinos, pintores, músicos y religiosos, por mencionar algunos

Tanto a las biografías, como a las notas breves de igual contenido, avisos de graduaciones universitarias, necrológicas, reseñas de protagonistas de la vida comercial o industrial y otros comentarios, la revista le dedicó particular interés y espacio. Es de destacar que algunas notas biográficas llevan por título sólo el apellido del personaje, en otras el de pila o sus nombres populares, circunstancia que dificultó en muchas oportunidades la identificación.de la persona acerca de la cual se había escrito

Los distintos autores que intervinieron en su redacción, repitieron a través de los años información acerca de personajes de gran significado para el pueblo vasco, como militares, religiosos, conquistadores, hombres de letras, héroes de la independencia americana o políticos sobresalientes.

Tales son los casos, por mencionar algunos Juan de Garay, San Ignacio de Loyola, Julián Gayarre, el general carlista Zumalacárregui, José María Iparraguirre, Sabino de Arana y Goiri, el tenor Florencio Constantino, el político Cánovas del Castillo o Moraza, cuyas vidas o hazañas se repitieron invariablemente por la importancia o significado que las mismas representaban para la colectividad vasca.

A escasos números de su aparición, la Sección Americana, extendió las reseñas a protagonistas americanos. Cada nota ilustraba sobre pensadores, escritores, políticos o funcionarios del gabinete de presidentes de distintos países de América, cuyo apellido denotaba el origen vasco.

El transcurso del tiempo incorporó a nuevas figuras especialmente de origen argentino y uruguayo, como ganaderos, industriales, jóvenes pintores o artistas en general que se destacaban en sus respectivas actividades y que la revista alentaba contribuyendo a su conocimiento en la colectividad. Diversas notas hicieron referencia a lo largo del período estudiado, a la presencia en Argentina o en el Río de la Plata de figuras prestigiosas de origen vasco, que en carácter de visitas dictaban conferencias. Tales son los casos por mencionar algunos, el de la pedagoga María de Maeztu en 1919 y posteriormente en 1926; el filósofo jesuita Pierre Lhande; la de músicos o pintores que exponían en las galerías de arte de Buenos Aires, Rosario o Mar del Plata.

En este sentido, La Baskonia como órgano periodístico, cumplió un papel de trascendental importancia; la reseña se acompañaba invariablemente con una fotografía, un grabado, la reproducción de un cuadro o un dibujo alusivo, detalle gráfico que revela los recursos técnicos de la época y el interés de sus editores por brindar una información completa dentro de lo posible.

La revista contó con colaboraciones de escritores o corresponsales del Uruguay, Méjico, Venezuela, Chile, Cuba y Perú. Gracias a esos aportes, se dieron a conocer además de las ya mencionadas personas, las vidas de médicos, virreyes, expedicionarios, militares, poetas o músicos algunos de ellos vinculados a la historia de esos países. En esta sección se destacan entre los argentinos, a Estevan [sic] Echeverría, Juan Bautista Alberdi, Bernardo e Hipólito Irigoyen, el general José Ignacio Garmendía, José Evaristo de Uriburu, Enrique de Vedia, Torcuato de Alvear, y entre los uruguayos, al que fuera su presidente, Juan Idiarte Borda, entre otros.

La Sección Americana, brindó un importante espacio a vascos nativos o sus descendientes que de una u otra forma contribuyeron al engrandecimiento de América. Así lo hace saber con una nota en marzo de 1894. [23] Con el título: “Los éuskaros en la conquista y la gobernación de los estados americanos”, dio a conocer, por ejemplo, aspectos de la vida de José de Garro, gobernador de Buenos Aires y Tucumán y Jefe del reino de Chile”

Con el tiempo, esta sección, se llamó Vascos Ilustres, Siluetas o De Cepa Baska. Las notas eran más breves, con menor información, y en el último caso, destinadas a reseñar la vida de hijos de vascos. Generalmente no consignaban autoría y en ellas se resaltaban, además de sus particularidades profesionales, intelectuales o beneméritas, la condición de descendientes de padres vascos. Algunos de ellos fueron los gobernadores de Buenos Aires, Guillermo Udaondo, en 1894 [24] ; Marcelino Ugarte [25] , en 1902 ; y el ingeniero y gobernador de la provincia de Corrientes en 1896, Valentín Virasoro. [26]


2.8 El idioma

Especial interés tuvieron los responsables de la revista en la difusión de la lengua vasca. Se hizo mediante publicaciones en euskera, que incluían el análisis y comparación de la lengua con otros idiomas antiguos, poesías, canciones, ilustraciones y hasta un vocabulario de uso corriente. En este tema, se privilegiaron a escritores e investigadores del idioma como la del jesuita Manuel Larramendi (1690-1766) cuya obra se dio a conocer en capítulos titulados “El bascuence”. A fin de fomentar el estudio de la lengua, en 1928, se distribuyó gratuitamente, entre los suscriptores que tenían al día sus pagos, un diccionario gramatical del mencionado baskófilo. Otro autor, fue Arturo Campión (1854-1937) que publicó entre otros temas, notas y reseñas en donde se destacaba la importancia de mantener el uso del idioma. Su mensaje al respecto, fue contundente y escribió:

“ ¿Por qué no decirlo? Pueblo que pierde su lengua, que olvida e ignora, que corrompe sus costumbres, que renuncia o abandona sus derechos, que de señor baja a siervo y de soberano a vasallo, es pueblo decadente y en camino de morirse..... [27]

Durante las casi cuatro décadas estudiadas, la revista enfatizó la importancia del euskera mediante notas en español y muchas de ellas en la lengua nativa.


2.9 Los fueros

La pérdida de los fueros ocurrida el 21 de julio de 1876 fue recordada anualmente con, ensayos publicados en entregas, poesías, dibujos alegóricos, fotografías del árbol de Guernica, del monumento a los fueros, la biografía de su defensor -Antonio Benigno de Moraza- , entre otras manifestaciones de fervor. Las notas, de fuerte contenido ideológico se titulaban por ejemplo: "¡Euzkadi!”!; “Dios, Patria y Fueros” o “Autonomía y Fueros”. La fecha era recordada como un día nefasto y de luto para los vascos.

Es de destacarse que uno de los principales difusores del fuerismo y de la doctrina más ortodoxa del sabinismo por intermedio de la revista, fue el sacerdote vizcaíno Francisco Aspiren Mendiguren, quien arribó a la Argentina en 1900. Desde un principio trabó amistad con el director de la revista en la cual publicó regularmente artículos hasta su fallecimiento en 1921 con el seudónimo Antón Lepozábal. Además de su participación en el periodismo, director del Seminario Diocesano de Santa Fe, posteriormente trasladado a la diócesis de Corrientes. Fue además socio activo del Centro Vasco Zazpirak Bat de Rosario [28] .


2.10 Música, coros, orfeones y ópera

La revista dedicó importante espacio a conservar la memoria respecto de la música, los diversos instrumentos de interpretación, las danzas, los coros, los orfeones, concursos y canciones en general, expresiones culturales muy arraigadas en el pueblo vasco. Regularmente aparecieron reseñas acerca de cantores, bersolaris, dantzaris, barítonos y tenores de este origen, algunos de ellos iniciados en la Argentina como Florencio Constantino, o el compositor José María Iparraguirre. Se dieron a conocer músicos consagrados en España por sus condiciones sobresalientes como el violinista y compositor Pablo de Sarasate. Cada tanto se publicaban partituras con la letra de zortzicos, de otras canciones populares y de óperas vascongadas, como “Mirentxu” estrenada en Madrid en 1915 [29] o “Artzai-Mutilla”que se representó en Argentina con particular éxito.[30]


2.11 Pintura, escultura y caricatura

Mediante la reproducción de distintas obras de arte, se destinaron significativos lugares a su difusión. Regularmente aparecieron imágenes de paisajes, personajes, escenas campestres -vascas y criollas- además de pequeñas biografías o reseñas con la historia de los autores y de sus obras.

Uno de los primeros pintores dados a conocer por la revista, fue el argentino Martín A. Malharro (1865-1911). En 1894, representó a “Iparraguirre a la edad de 32 años” [31] y al año siguiente ilustró con nueve dibujos el cuento “Palacio Tenebroso” de Gabriel Larrea de Castaño[32] . Uno de esos dibujos, (una mano con tijera cortando un periódico), fue utilizado posteriormente por la revista y durante varios años, como símbolo gráfico de la Sección Porrusalda. Reseñó en otra oportunidad con una biografía su vocación pictórica incipiente, los estudios en Europa y más adelante mostró algunas de sus obras como “Yerbeando” y “El arroyo”.

Entre los argentinos, figura Ángel Della Valle (1855-1903) con “Enlazando”; Teodoro Erenchun, de la escuela argentina siglo XIX, ”Vista general de Elbetea” [33] ; Jorge Soto Acebal (1891-1974), pintor de temas vascos con “Los titiriteros de Oyarzun” [34] , y Severo Rodríguez Etchart (1865-1903) con su obra “Estudio para un cuadro” [35] . Entre los vascos, el bilbaíno Ángel Larroque (1874-1961), “Hilanderas”[36] y “Vuelta de romería” [37] ; el madrileño de origen vasco, Valentín Zubiaurre (1879-1963), “Los versolaris” [38] y María Garay:”Recolección de tomates en Ciboure” [39] [40]

En escultura, destacaron a Plácido Zuloaga (1834-1910); el argentino Rogelio Yruritia (1879-1950) con fotografías de varias de sus obras “Romano de la decadencia”, “Las Pecadoras”, “La maternidad” y otras [41] ; Andrea Moch, nacida en París, quien llegó a la Argentina un tiempo antes del Centenario para participar con otros artistas convocados para la realización de monumentos previstos para esos festejos. [42] Esta francesa era además pintora y realizaba trabajos en Bilbao y en Buenos Aires, donde instaló su Academia de Dibujo, Pintura y Escultura, en calle Belgrano 1387-1er.piso [43] . Realizó varias exposiciones de óleos, acuarelas, pasteles, dibujos, bajorrelieves y gobelinos [44] . Algunos de sus dibujos ilustraron la tapa de la revista.

Otros pintores de renombre dados a conocer en las páginas de La Baskonia, fueron el guipúzcoano Ignacio Zuloaga (1870-1945); el peruano Teófilo Castillo (1857-1922) autor del óleo “Sukarrieta” con cuya pintura la revista ilustró la tapa [45] , notas y fotografías de la obra perteneciente a los hermanos José, Ramiro y Alberto Arrúe [46] , y con los años, Mauricio Flores Kaperotxipi (1901-1997), sus inicios, estudios en Europa y más adelante, sus exposiciones en las galerías de arte argentinas.

En cuanto a la caricatura, La Baskonia brindó un espacio importante a esta manifestación artística. En su mayoría los dibujantes fueron españoles destacados por la calidad de sus trabajos. Algunos de ellos ilustraron la tapa de la revista durante varios años y otros enviaron regularmente sus colaboraciones. Uno de ellos fue Pedro de Rojas, cuyos dibujos aparecen en 1903 [47] . Sobresalieron además Manuel Mayol y José María Cao (1862-1918), quienes provenientes de España, se instalaron en Buenos Aires. Ambos fueron caricaturistas de la revista Caras y Caretas y varios dibujos de ellos, ilustraron tapas de La Baskonia. Por su parte, Victoriano Iraola, tuvo destacada actuación. Sus caricaturas, acompañaban diálogos o versos en euskera de su autoría e ilustraron varios ejemplares de 1914 a 1917. [48] Otros profesionales, fueron: M. de Sayas, Goncho y Pelele, seudónimo del argentino Pedro A. Zavalla


2.12 Temas de la colectividad baska

No solamente se publicaba información vinculada a la política, la literatura, el arte o la historia. Sus lectores contaban con diversas posibilidades, entre otras cosas, procurar trabajo, ofrecer sus servicios profesionales o buscar familiares emigrados cuyo paradero se desconocía. Ejemplo de ello, fueron los avisos :

”Conserje para la Sociedad Laurak Bat”.

“Se necesita una persona formal y competente, que sea hijo de las provincias vascongadas.

Dirigirse a la Administración de La Vasconia”.[49]

Un mensaje advertía acerca de las condiciones que debía reunir un viajante “para artículo conocido”

“Inútil presentarse sin tener buenas referencias y conocimiento de la campaña. Basko preferible. Dirigirse por nota a D.R.G. Poste Restante. Correo Central”

En la Sección Informaciones podía leerse:

“Por asuntos de familia se necesita saber el paradero de los hermanos de don Hipólito Sánchez y doña Irene Sánchez, naturales de Olite (Navarra), que residieron en el Rosario. Dirigirse a esta Administración”[50]

O este otro

“Se desea saber el paradero del presbítero don Ramón Goiría, natural de Guernica que hace 13 años vino al país. Dirigirse a esta Administración”

En algunas oportunidades la búsqueda de personas, sería un tanto dificultosa por el tenor del aviso, a saber:

“Dolores Olasagasti, habitante en San Sebastián, (Guipúzcoa), barrio del antiguo caserío Chapulaguillenea núm. 11, desearía saber el paradero, de su hermana Francisca que vino a esta República hace buen número de años”[51]

Otras noticias se referían a diferentes actividades sociales como casamientos, nacimientos, bautismos, fallecimientos, viajes, graduaciones. Una media página de la revista con el título “Los Baskitos”, ilustraba con fotografías de niños y niñas de origen vasco tanto argentinos como uruguayos, que vestidos para la ocasión o en algunas oportunidades, disfrazados, permitían a la colectividad dar a conocer su descendencia y futuras generaciones.

Un tema de interés que requeriría mayor profundidad y desarrollo, serían los relacionados al comercio, la industria, la actividad agropecuaria, la bancaria, la naviera y la hotelería. Todas ellas fueron profusamente difundidas por medio de notas, crónicas de prestigiosos ganaderos, industriales y otras actividades a las cuales la colectividad vasca dedicó grandes esfuerzos, promovió el desarrollo y la riqueza del país particularmente en años de florecimiento económico.

Estos temas fueron casi exclusivamente publicitados en las páginas económicas de la revista con ilustraciones de dibujos, fotografías e ingeniosas propagandas que daban a conocer el floreciente comercio de la época. Varias crónicas ilustraban acerca de la vida y obra de los ganaderos, industriales o comerciantes exitosos. La publicidad es sólo posible valorarla en los ejemplares de la revista que no fueron encuadernados o digitalizados, presumiéndose que sus hojas fueron retiradas por razones de espacio y economía.


2.12 La fotografía en La Baskonia, una seudopresencia y un signo de ausencia [52]

La profusión de fotografías y su calidad de impresión, permiten valorar la importancia que la revista dio desde sus orígenes a la ilustración de la misma. Su nombre ya lo anunció en el primer número que apareciera el 10 de octubre de 1893. La tapa indica: La Vasconia. Revista ilustrada.

Las fotografías y grabados constituyen verdaderos documentos que informaban no sólo acerca del protagonista, sino de paisajes, reproducciones de pinturas o hechos históricos. Además resaltó la importancia de la actividad comercial e industrial que se desarrollaba en Argentina para esos años como se señalara. Particular relieve tienen las provenientes de los registros enviados desde el País Vasco de ambas vertientes del Pirineo.

Cada nota relacionada a un biografiado, fue ilustrada con una fotografía, grabado o en su defecto un dibujo alegórico o caricatura.

En 1895 apareció una fotografía del escritor Juan José García Velloso [53] , firmada por el daguerrotipista y fotógrafo ingles Alejando S. Witcomb, quien años más tarde se convertiría en el afamado propietario de la galería que llevaría su nombre en calle Florida 59 de la ciudad de Buenos Aires donde expondrían entre otros, pintores baskos ya consagrados. Tenía para ese entonces un lujoso y completo estudio fotográfico en donde se retrataban personas de prestigio y buen nivel económico.

Muchas fotografías son de origen anónimo, particularmente las de nuestro país, pero un número importante de ellas, consignaban autoría. Hacia principios del siglo XX, aparecen las de Isaac López Mendizábal (1879-1977), corresponsal en Tolosa. Además de fotógrafo era pianista y prestigioso autor de distintas obras de gramática vasca, profesor de euskera durante más de 25 años en el Laurak Bat de Buenos Aires adonde llegó en calidad de exiliado político en 1938. [54] Las fotografías que enviaba eran de paisajes de Tolosa con una nota descriptiva de la ciudad. [55] En una oportunidad envió fotos suyas registradas en su biblioteca, cuyas paredes cubiertas de libros, denotaban su condición principal de escritor.

Para esos años, la revista publicaba fotografías del bilbaíno Macario Marcoartú (1858-1905), propietario de una de las casas de esta actividad, más importante de Bilbao [56] . Su presencia en Buenos Aires la documenta un registro de la inauguración de la calle Buenos Aires (antes Sierra) [57] Este profesional, fotografiaba personajes célebres de la época, como el tenor Florencio Constantino en su primera actuación en Bilbao con el vestuario de “Lohengrin” de Wagner [58] .

Marcoartú, fue además pintor de temas vascos y sus trabajos, especialmente de representaciones históricas, se reprodujeron en la revista a lo largo de los años. Hacia 1911, las fotografías eran firmadas por Vicente Aguirre. En 1913, algunos registros estuvieron a cargo de Rambrandt, y desde Bayona, se recibían las colaboraciones de Aubert.

Más adelante, entre 1916 y 1917, el fotógrafo E. Guinea, envió unas quince fotografías con títulos que representaban escenas campestres, diálogos en el caserío u otras que reflejaban el ambiente rural. Generalmente la revista no consignaba referencias acerca de sus corresponsales gráficos, a veces denominados “corresponsales artísticos” como el caso de Clemente Arraiz en Álava [59] . Por esta razón se cuenta con escasa información acerca de la presencia de ellos.

El interés por las fotografías puede apreciarse no sólo por parte de los directores, sino además, de los lectores, que las hacían llegar a la Administración. Una nota publicada en 1904, dice así:


Fotografía

“A los señores suscritores que a veces nos han ofrecido fotografías de vistas de pueblos, les rogamos se sirvan enviárnoslas para ir reproduciéndolas en estas columnas, siempre que no las hayamos publicado con anterioridad. Una vez utilizadas las devolveremos, en el mismo estado que las hayamos recibido. Queremos decir con esto, que no se estropearán lo más mínimo al grabarlas.” [60]

Pero quien realmente tuvo una trayectoria destacada como fotógrafo durante las décadas de 1920 y 1930, fue Indalecio Ojanguen (1887-1972), nacido en Guipúzcoa, quien firmaba sus trabajos sólo con su apellido. Este singular profesional documentó regularmente, caseríos típicos, poblaciones, iglesias, paisajes, deportistas, escenas de la vida cotidiana y diversos acontecimientos sociales que hoy constituyen una fuente de información muy importante por su valor testimonial.

Revisten interés las fotografías de las fiestas populares y ceremonias que atestiguan la conservación de las tradiciones, los trajes típicos, las danzas y las festividades de cada lugar. Varios registros llevan títulos de por sí significativos, con un mensaje implícito: “Aprestos para el mercado”, “Compra meditada” o “Tarda mucho”.

Las fotografías de Ojanguren constituyen “el ojo” actual de la historia no sólo de La Baskonia sino de los lugares, sus personajes o acontecimientos que permiten apreciarlos visualmente tal como fueron en décadas anteriores. Captó escenas, tipos humanos, “momentos justos” en una escena, gestos significativos o de mayor expresividad de sus personajes.

Ojanguren fotografió, músicos con sus instrumentos, cabalgatas que recorrían las calles, caseríos desconocidos o pertenecientes a personajes históricos como el que residía en aquellos años el bersolari Enbeitia Mújika en Gernika, edificios, iglesias, el Seminario Conciliar de Vitoria. [61]

Este profesional, también destacado excursionista y aficionado a la montaña, fue conocido como “Fotógrafo Águila” o “El águila”.[62] Tal vez este nombre que le asignaran fue en respuesta a su condición personal. Con ojos de ave de altura se detuvo en su protagonista, en el movimiento preciso, en los paisajes, en cada lugar o acontecimiento, y fijo en la lente una imagen inconfundible, precisa, que atestigua su particular visión de lo mirado. El aporte que este fotógrafo efectuó a La Baskonia puede considerarse de fundamental importancia por el valor histórico de cada escena o imagen registrada.

La revista dedicó gran número de ediciones en dar a conocer diversos tipos de caseríos. Con el título de “Casas baskas”, ilustró con fotografías de calidad, centenares de ellos con sus características típicas, algunas acompañadas de notas ilustrativas o descriptivas. Estas imágenes repetidas a lo largo de décadas en la revista, permite apreciar la presencia física y emotiva que significaba para el vasco emigrado, ver reflejado su origen, su lugar de nacimiento, el ámbito donde transcurrió su infancia o primera juventud.

Del punto de vista arquitectónico e histórico, las fotos de los caseríos constituyen un importante rescate testimonial, una fuente de información significativa, si se tiene en cuenta que algunos de ellos fueron destruidos por la acción del tiempo, la guerra, el avance de carreteras o la modernización de poblaciones

Gracias a los fotógrafos que la revista incorporó en calidad de corresponsales, el lector pudo no sólo percibir su tierra y su gente con otros ojos sino además tomar conciencia de su propio patrimonio cultural. Muchos vascos descubrieron su propia tierra y su realidad, por medio de la fotografía. Más de un siglo después, esos registros reviven ante la mirada de sus descendientes, ése otro mundo, el paisaje y los hombres y mujeres que lo poblaron. Presencia y ausencia de la tierra que el emigrado y aún sus descendientes reviven en cada imagen y en cada paisaje.

2.13 Las Secciones de La Baskonia

A lo largo de casi cuatro décadas de estudio sobre la revista, se sucedieron diversas secciones que comprendían –como se mencionara precedentemente - otros intereses de los lectores. Cada tanto se modificaban sus títulos, pero el propósito anunciado en el epígrafe, se mantenía. A las ya nombradas como la Sección Americana, se agregaban: Notas de Euskaria, Notas Locales, Sección Amena, que podía incluir relatos, dibujos o diálogos humorísticos, Recuerdos Históricos. Sección Histórica, Sección Histórica-Geográfica, Tradiciones éuskaro americanas y Cartas de Lectores.

Algunas cartas, muy extensas, provenían de otros países y se asemejaban a relatos, notas informativas o reproducción de conferencias pronunciadas por su autor. Esta sección permaneció durante muchos años a igual que Porrusalda, Kontuak, Apellidos Vascos, Heráldica y la enseñanza del euskera con el uso de un vocabulario elemental.[63]

En los primeros años de su existencia, una de las Secciones estaba destinada a difundir las publicaciones de la Biblioteca Vascongada, “dirigida por el insigne escritor y esforzado patricio don Fermín Herrán” . Como se sabe Herrán, (1852-1908), la había fundado a los 54 años en Bilbao y la misma cumplía una actividad muy importante en la difusión de la cultura euskara. La Vasconia, que contribuía a estos objetivos mediante la difusión de los títulos publicados, daba a conocer regularmente, las novedades que llegaban desde el país vasco en materia de libros, a fin de promover el conocimiento y su lectura entre los compatriotas.

Uno de estos avisos, por ejemplo, comunicó que los lectores podían suscribirse a dicha Biblioteca en la Administración de la revista; en la Sociedad Laurak Bat y en el Centro Vasco Francés [64] . Se anunció en esa oportunidad la venta de El Fuero de Vizcaya último tomo del mencionado escritor con estas palabras:

“Porque Herrán, sin más ayuda que un público necesariamente escaso, está editando todos estos libros, que serán al cabo de algunos años la historia completa de la intelectualidad vascongada.”[65]

En comunicaciones posteriores informaba haber recibido las últimas obras publicadas por Arturo Campión , los elogios de la misma y el comentario que dicha Biblioteca Vascongada “constituirá con el tiempo la más importante de cuantas existen relacionadas con el país vascongado” [66]

Con los años, las secciones se fueron modificando de acuerdo a los intereses y necesidades de sus propietarios y lectores y a los cambios que se produjeron tanto en lo económico, como en lo político y social. No obstante, en la década del 20 aún se conservaban a las ya nombradas con anterioridad, las secciones Agricultura y Ganadería, Porrusalda, Notas Locales, Correo de Euskaria y otras con información de sociales, viajeros o defunciones. Se observa un aumento de la publicidad comercial, de ocho a diez páginas en cada ejemplar y cinco de temas en general. Se evidencian modificaciones en los diseños gráficos, en lo reducido de las notas, muchas de ellas sin consignar autoría.



3. Conclusiones

Los aportes de la revista “La Baskonia”, fueron de fundamental importancia para la colectividad vasca, que en aquellos años, fines del siglo XIX y primeras décadas del XX, era numerosa no solamente en Argentina, sino en el Uruguay y otros países latinoamericanos.

Los objetivos planteados por sus fundadores, tuvieron amplia acogida en los lectores. Sus páginas aportaron información relacionada a temas históricos, a la difusión del nacionalismo vasco, a la literatura, las artes y la cultura del pueblo basko en todas sus manifestaciones con particular énfasis en el mantenimiento de su lengua a quien dedicó importantes espacios. Fiel intérprete de los intereses comerciales y económicos de sus suscritores, aportó información valiosa sobre estos temas. Similar juicio corresponde a las notas escritas sobre los afectos familiares y religiosos, que permitieron a las generaciones pasadas y presentes, valorar la importancia de los mismos.

La Baskonia,con su presencia asidua y prolongada en los hogares vascongados, constituyó el nexo indispensable entre la patria de origen y los emigrados, que de distinto origen social y cultural accedieron a los mismos a través de sus páginas. No obstante, el tema de la emigración e inmigración de los vascos fue abordado escasamente en sus páginas.

Para los años en que La Baskonia se inició, y en décadas posteriores, el arribo de vascos al Río de la Plata fue numeroso, y muchos de ellos quedaron a la deriva particularmente cuando se alejaron de los centros urbanos o de aquellos que concentraron mayor número de compatriotas. La revista, salvo escasas excepciones, no reflejó estas dificultades y su mirada se detuvo en aquellos que habían logrado éxito y fortuna, y con el tiempo, sus descendientes, con acceso a la educación y a estudios universitarios, ocuparon cargos de prestigio en la administración de Argentina o de otros países americanos. Tales descendientes, en general, constituyeron los ejemplos señalados por la revista como arquetipos del esfuerzo, del trabajo y el progreso.

La Baskonia, fue confiable no sólo para la colectividad, sino referente indispensable para todo tipo de compra o gestión como lo señalan sus avisos comerciales e industriales, el tipo de necesidades requeridas para sus emprendimientos y la información que necesitaban. Estos anuncios son reveladores de la presencia de los baskos en la economía urbana y rural de la época. La recomendación de una institución bancaria respecto de la conveniencia de ahorrar, refleja este ideario incorporado a la cultura del inmigrante, fruto de su trabajo y el esfuerzo que la inserción al país le demandaba como medio indispensable de progreso.

Este órgano periodístico fue el vehículo que permitió el conocimiento de escritores y artistas en el Río de la Plata y en el resto de los países americanos, y posibilitar –recíprocamente- la difusión de distintos aspectos de la Argentina, entre ellos su historia y su cultura.

Una visión de conjunto de la revista, de los cambios que se produjeron a lo largo de su extensa trayectoria, sus protagonistas y colaboradores permite valorar las vivencias que se generaron en torno a esta publicación tan arraigada en la sociedad argentina y su implicancia en la sociedad de entonces.

Las biografías son numerosas y variadas que cubren distintos tipos de personas: escritores, políticos, intelectuales, filólogos, expedicionarios, miembros de la iglesia, del ejército, tipos populares vascos y algunos argentinos. La presencia femenina es escasa, circunstancia que refleja los conceptos de aquellos años. La información es incompleta en la mayoría de los casos y los biografiados son tanto contemporáneos como del pasado.

En arquitectura, predominan imágenes de edificios vascos observándose el afán por rescatar el patrimonio cultural. En menor medida, de Argentina, que casi siempre remiten a paisajes del país. La revista siguió atentamente los acontecimientos mundiales en los que se involucraba tanto América, como España y el resto de Europa.

Los trabajos de Grandmontagne reflejan lo extenso y variado de sus colaboraciones a la revista y permiten conocer parte de su obra en Argentina teniendo en cuenta que su labor periodística se extendió a otras publicaciones de la época. Los textos revelan su visión personal del baskismo y de lo americano, y en particular, del país a donde emigrara.

Entre los periodistas, se distinguen entre redactores y colaboradores de la revista.Los únicos redactores estables fueron sus propios fundadores, y el resto de firmas que aparecían en sus artículos, colaboradores, algunos habituales y otros ocasionales. Entre los primeros se distinguen firmas que gozaban para esos años de gran prestigio intelectual del mundo político o cultural, especialmente del vasco, y en menor medida, argentino o americano. Otras firmas, muchas de ellas aparecidas esporádicamente, con seudónimos o iniciales cuya identificación no pudo establecerse, utilizaron este medio periodístico como único recurso para dar a conocer sus ideas, difundir sus conferencias u otras manifestaciones. Es de destacar la cantidad de autores anónimos.

La Baskonia ha dejado un legado de particular importancia en el periodismo argentino por el valor del material que contiene, tanto de textos como gráficos. Además de reflejar la sociedad de esos años, permitió dar a conocer a los vascos el patrimonio y la cultura de su tierra, y a la vez, rescatar la memoria de hombres y mujeres que por medio de su palabra escrita aportaron sus conocimientos e ideario.


Bibliografía consultada

  • AGUADO BLEYE, Pedro y Cayetano Alcázar Molina Manual de Historia de España Tomo III Espasa Calpe S. A. Madrid, 1964
  • AGUIRRE SORONDO, Juan Francisco Grandmontagne Otaegui o el desarraigo de ida y vueltahttp:/www.euskonews.com/0285 zbk/kosmpo28501.html fecha:4 de agosto de 2005
  • ÁLVAREZ GILA. Óscar La Editorial Ekin en Buenos Aires Euskonews Media http.//www.euskonews.com/OO72zbk/gaia 7216es.html [fecha de consulta19/09/04]
  • ÁLVAREZ GILA, Óscar Clero vasco y nacionalismo: del exilio al liderazgo de la emigración (1900-1940) [en línea] http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01048074552369355210035/p0000 [fecha de consulta 30/03/06]
  • AMÉZAGA, Elías La Baskonia en su centenario Cultura en Revista Muga, No. 87,1993
  • AUZA, Gonzalo Archivos vascos en la Argentina Euskonews & Media [en línea] http://www.euskonews.com/0199zbk/kosmo19902es.html [fecha de consulta 29/8/2005)]
  • AZCONA PASTOR, José Manuel Los paraísos posibles. Historia de la emigración vasca a Argentina y Uruguay en el siglo XIX Universidad de Deusto, Bilbao, 1992
  • AZURIZ OYARBIDE, Iñaki y José Ramón ZABALA AGIRRE Francisco Grandmontagne (1866-1936) Biografía y Obra Periodística en Mundaiz No. 31 enero-junio/1986
  • ARE, Pedro Grandmontagne Editorial Mainz, Buenos Aires, 2004
  • ARTECHE, José de Caminando Editorial Icharopena, Zarauz, 1947
  • CANTON, Beatriz B. –María Nieves Díaz y María Cristina de Pablo GIZONAK –3 Editor Kriselu, S.A. Donostia Tomo 3- 1991
  • CLAVERÍA, Carlos Maestro SilenciadoRevista Punto y Hora de Euskal Herría, No. 57, Iruña, 13-19 de octubre de 1977
  • BIDADOR, Joxemil José Agerre, biógrafo de Campión Diario de Noticias: Cultura, Ocio y Sociedad [en línea] http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/20020825/cultura/d25cul0803.php [fecha de consulta 27/12/04]
  • ENCICLOPEDIA GENERAL ILUSTRADA DEL PAIS VASCO Auñamendi, Estornes LASA Hnos. Cuerpo A Vol. VI Tercera Edición A San Sebastián, 1978
  • ENCICLOPEDIA GENERAL ILUSTRADA DEL PAÍS VASCO, SECCION LITERATURA, TOMO III, Donosita Arturo Campión-Jaime Bon (1854-1937)
  • EUZKADI –diario año 7 n.3-5 (mayo-octubre 1910)
  • GUTIËRREZ VIÑUALES, Rodrigo Presencia de España en la Argentina. Dibujo, caricatura y humorismo (1870-1930) Cuadernos de Arte de la Universidad de Granada, Nº 28, 1997
  • IRIART, Michel (h) Apenas cien años. Crónica del Centenario del Centro Vasco Francés 1885-1995 Edición del Centro Vasco Francés, Buenos Aires, 1995
  • LUNA, Félix Los golpes militares (1930-1983) De la dictadura de Uriburu al terrorismo de Estado Colección Momentos Claves de la Historia Argentina Ediciones La Nación, Buenos Aires, 2003
  • VARIOS AUTORES Los Baskos en la Nación Argentina Editado por José R. de Uriarte Buenos Aires, octubre de 1919
  • VARIOS AUTORES Los vascos en la Argentina-Familias y protagonismo Fundación Vasco Argentina “Juan de Garay” Buenos Aires, 2000
  • LIZARRA, A. de “La Baskonia”, la revista ilustrada más antigua de Sudamérica. Segunda época. Boletín del Instituto Americano de Estudios Vascos Volumen XXIX -No. 114- Buenos Aires, 1978
  • LÓPEZ ANTÓN, José Javier Arturo Campión entre la historia y la cultura Gobierno de Navarra Departamento de Educación y Cultura Fundación Sabino Arana Pamplona, 1998
  • PEREYRA, Wasghinton Luis La prensa literario argentina (1890-1974) Tomo I Librería Colonial Buenos Aires, 1993
  • RATO de SAMBUCETTI, Susana I. “Los monumentos del Centenario” en Todo es Historia No. 454 Buenos Aires, mayo de 2005
  • TELLECHEA IDÍGORAS, J. Ignacio El vasco Francisco Grandmontagne sus cartas a Miguel de Unamuno, San Sebastián, 1990 Publicaciones l doctor Camino
  • FREUND, Giséle La fotografía como documento social Editorial Gustavo Gill, S.A. Barcelona, edición 2004
  • ROCA, Lourdes La imagen como fuente: una construcción de la investigación social. Revista chilena de Antropología Visual Revista Chilena de Antropología Visual N 4, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Santiago de Chile, 2004. En Internet: www.antropologiavisual.cl/americanistas
  • YABEN, Jacinto R.Biografías Argentinas y Sudamericanas Tomo V. Editorial Metrópolis Buenos Aires, 1940CARAS Y CARETAS –Revista- Números. No. 1967 (13/6/1936); No. 1968/6/1936); No. 40 (8/7/1899); No. 44 (5/8/1899); No. 50 (16/9/1899)

Fuentes

  • Colección privada de La Vasconia años: (1893-1904)
  • Colección Urazandi en sistema DVD del Gobierno Vasco – Eusko Jaurlaritza, Vitoria-Gasteiz, 2003 (1893-1943)
  • Ejemplares fotocopiados de la mencionada publicación años: 1910; 1914; 1915; 1916 y 1917, cuyos originales pertenecen a la Asociación Euskal Etchea de la ciudad de Comodoro Rivadavia.
  • Versión fotocopiada de los que fueran donados a la Biblioteca del Museo de la ciudad de Villa Ángela –Chaco-. En este establecimiento obran un total de 50 ejemplares - años 1910 a 1932-, incompletos, sin orden consecutivo y con ausencia total de los publicados en 1912 y 1927

 


[1] LIZARRA, E. “La Bakonia”, la revista ilustrada más antigua de Sudamérica, segunda época” En Boletín del instituto Americano de Estudios Vascos Volumen XXIX No. 114 –Buenos Aires- julio/septiembre-1978

[2] La Vasconia, 10 de octubre de 1893 No. 1 p.4

[3] La Baskonia, 10 de abril de 1903 No 334 p.115

[4] La Vasconia, 2 de enero de 1894 No.9 p. 100

[5] La Baskonia, 20 de marzo de 1910 No. 583

[6] AUZA, Gonzalo “Archivos vascos en la Argentina” Euskonews & Media [en línea] http://www.euskonews.com/0199zbk/kosmo19902es.html [consulta 29 de agosto/2005]

[7] ARES, Pedro ibid. p. 82

[8] La Vasconia, 10 de octubre de 1894 No.37 p.6

[9] La Vasconia, 10 de enero de 1902 No. 298 p.112

[10] La Baskonia, 10 de mayo de 1915 No. 778 p.347

[11] Estos periódicos y revistas, tanto españolas como argentinas, son mencionadas por Grandmontagne en la correspondencia que mantuvo con Unamuno como el material de referencia para las lecturas e información de La Baskonia.

[12] La Vasconia, 10 de febrero de 1898 No.157 pp.150-151

[13] PATRÓN, Adriana y Alberto Irigoyen Artetxe “A modo de introducción” Revista Éuskaro Americana La Baskonia (1893-1943) Documentos URAZANDI Eusko Jaurlaritza-Gobierno Vasco Sistema DVD Vitoria-Gasteiz, 2003

[14] La Baskonia, 30 de noviembre de 1932 No. 1410

[15] La Vasconia 10 de octubre de 1901 No.289 p.6.

[16] La revista Caras y Caretas estuvo “inspirada claramente en la revista madrileña “Blanco y Negro”. Aparecía semanalmente en Buenos Aires. En ella colaboraron escritores y dibujantes españoles como Cándido Villalobos, José María Cao, Manuel Mayol y Francisco Redondo. En “Presencia de España en la Argentina. Dibujo, caricatura y humorismo (1870-1930)” de Rodrigo Gutiérrez Viñuales. Cuadernos de Arte de la Universidad de Granada No.28 1997 pp.113-124

[17] Estas referencias son consignadas por Grandmontagne en una carta a Unamuno fechada en Buenos Aires el 20 de mayo de 1899.

[18] TELLECHEA IDÍGORAS, J. Ignacio El vasco Francisco Grandmontagne. Sus cartas a Miguel de Unamuno” Prólogo de Enrique de Gandía. Grupo doctor Camino. Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones. San Sebastián-Donostia, 1990

[19] La obra de Godofredo Dariaux se destacó por los temas referidos al campo argentino. Recientemente se reedito “La dos Patrias” novela aparecida en 1905, testimonio de la vida de Buenos Aires hacia fines del siglo XIX Ediciones Librería Histórica, Buenos Aires, 2005

[20] La emigración e inmigración vasco-francesa a la Argentina, fue un tema desarrollado en la revista casi exclusivamente por Félix Iriart que al parecer escribía desde Buenos Aires. Sus notas permiten conocer otros aspectos de los hombres provenientes de Iparralde. Relatos sobre el viaje, encuentro con familiares o personas que les proporcionaban trabajo, algunas formas de explotación entre los mismos compatriotas, fueron los preferidos por este autor. Dejó constancia de apellidos, nombres de pueblos y de vinos de la región entre otros temas. Se presume que escribía con seudónimo. Se agradecen traducciones de la doctora Marta Susana Ciruelo

[21] ROJAS Ricardo La restauración nacionalista. Informe sobre educaciónNo. 598 (10 de mayo de 1910) pp.344-345

[22] ARES, Pedro “Grandmontagne”, Ediciones Mainz, Buenos Aires, 2004 p.83

[23] La Vasconia, 30 de marzo de 1894 No. 18 pp.214-215

[24] La Vasconia, 10 de noviembre de 1895 No. 76 pp.46-47

[25] La Vasconia, 10 de febrero de 1902 No. 310 pp. 263 y 311

[26] La Vasconia, 20 de junio de 1902 No. 314 pp.311-312

[27] La Baskonia, 20 de junio de 1923 No. 1070 p. 404

[28] ÁLVAREZ GILA, Óscar Clero Vasco y nacionalismo: del exilio al liderazgo de la emigración (1900-1940) [ en línea] http://www.cervantes.com/servlet/SirveObras/01048074652369355210035/p000 [fecha de consulta 30/03/06]

[29] La Baskonia, 20 de junio de 1915 No. 782 p. 403

[30] La Vasconia, 2 de marzo de 1900 No.231. La revista le dedicó un número extraordinario

[31] La Vasconia, 10 de octubre de 1894 No. No. 37 p.13

[32] La Vasconia, 10 de febrero de 1895 No. 49 pp.156-157-158

[33] La Baskonia, 10 de enero de 1904 No 370 ilustración de tapa

[34] La Baskonia, 20 de julio de 1924 No.1109 p.465

[35] La Vasconia, 30 de abril de 1900 No. 237 p. 257

[36] La Baskonia, 30 de julio de 1917 No.858 ilustración de tapa

[37] La Baskonia, 20 de julio de 1917 No. 857 p. 457

[38] La Baskonia, 10 de noviembre de 1920 No.976 p.51

[39] La Baskonia, 20 de octubre de 1922 No. 1046 p.23

[40] Se agradece al doctor Rodrigo Gutiérrez Viñuales de la Universidad de Granada el haber proporcionado información complementaria acerca de pintores españoles y argentinos de origen vasco. Septiembre/2005

[41] La Baskonia, 10 de abril de 1904 No.379 pp.303-304 nota de Martín A. Malharro

[42] RATO de SAMBUCCETTI, Susana I. Los monumentos del centenario Todo es Historia No. 454 mayo/2005 p.64

[43] La Baskonia, 10 de mayo de 1910 No.598 p.II

[44] La Baskonia, 20 de octubre de 1916 No.830 p.26

[45] La Baskonia, 10 de mayo de 1910 No. 598 portada de la revista

[46] La Vasconia, 20 de octubre de 1899 No.218 p.18

[47] Pedro de Rojas (Perico), era un dibujante y caricaturista sevillano. En 1903 recibió un importante premio de caricatura en España. Se radicó en Buenos Aires en 1906 contratado por la revista P:B:T: si bien trabajó en distintos medios periodísticos. Fue director de dibujantes de Crítica. Se agradece dato aportado por el doctor Rodrigo Gutiérrez Viñuales de la Universidad de Granada

[48] Victoriano Iraola escritor en lengua euskara y dibujante, colaboró con la revista desde los primeros años (1895) hasta su fallecimiento en 1920. Escribía poesía en euskera, y con el tiempo enviaba desde San Sebastián interesantes caricaturas o sátiras sociales. Firmaba las notas como V. Iraola..

[49] La Vasconia, 30 de junio de 1897 No. 135 p.329

[50] La Vasconia, 30 de octubre de 1898 No. 183 p.40

[51] La Vasconia, 30 de noviembre de 1898 No. 186 p. 76,

[52] SONTAG, Susan Sobre la fotografía Edhasa Barcelona, 1996 p.28

[53] La Vasconia, 30 de noviembre de 1895 No. 78 fotografía de tapa

[54]Más que un fotógrafo, López Mendizábal, fue un escritor de obras en euskera, diccionarios etimológicos de apellidos vascos y libros de gramática. Se lo consideraba un patriarca de las letras vascas. Se graduó en Filosofía y Letras. Hablaba latín, griego y francés entre otros idiomas. Fue cofundador con Andrés de Irujo de la Editorial Vasca Ekin de Buenos Aires. Se agradece información al profesor Mikel Ezkerro 25 de agosto de 2005.

[55] La Baskonia, 20 de abril de 1903 No.344 pp.237-238-239-240

[56] Macario Marcoartú Goicoechea. Se desempeñó también como pintor de temas vascos. Varias de sus obras ilustran la revista

[57] La Baskonia, 10 de julio de 1902 No. 316 p.333

[58] Se agradece dato aportado por el señor Mikel Ezkerro 25 de agosto de 2005

[59] La Vasconia, 30 de agosto de 1895 No. 78 p.400

[60] La Baskonia, 10 de septiembre de 1904 No. 394 p.553

[61] La Baskonia, 20 de octubre de 1930 No. 1334 pp.30-39

[62] Se agradece al señor Fernando López Permisán, familiar de Ojanguren, y perteneciente a “Lizardi Multimedia”, la importante información que enviara sobre el fotógrafo desde el País Vasco, 22 de junio/2005

[63] Cuenta Mikel Ezkerro que el nombre de la Sección Porrusalda se debió a Andoni Arza Barnaola destacado profesor de euskera quien llegó a ser presidente del Laurak Bat de Buenos Aires. En esta Sección se incluían noticias breves de diversos orígenes. Se agradece esta información que enviara el 27 de marzo de 2005.

[64] La Vasconia, 20 de abril de 1897, No. 128 p. 214

[65] Ibídem

[66] La Vasconia, 10 de junio de 1897 No. 133 p.303

 


Rate:

Sobre la presencia del euskera

Sent by Oscar Alvarez Gila at 2009-03-30 19:56
Como bien comenta la autora, "Durante las casi cuatro décadas estudiadas, la revista enfatizó la importancia del euskera mediante notas en español (..)".
No es una novedad esta particular relación de los medios escritos en el País Vasco con el euskera, sobre la que se lanzan panegíricos, alabanzas y cánticos en su defensa... en puro castellano. Se dice que incluso en Euskaltzaindia, la academia de la lengua vasca, las reuniones se hacían en castellano o francés hasta bien entrada la década de 1950. Y ya en el siglo XVIII el P. Clavería escribía, a este propósito, sus conocidos bertsos:
Burlatzen naiz Garibaiez
bai halaber Echabez,
denak mintzatu baitire
erdaraz Eskaldunez.
Ezen zirenaz geroztik
eskaldunak hek biak,
eskaraz behar zituzten
egin bere historiak.
(Me burlo de Garibay y también de Echave, porque ambos han escrito en castellano sobre los vascos. Puesto que eran los dos vascoparlantes, tendrían que haber compuesto sus historias en euskera).

Mi pregunta es si la autora de este trabajo que tipo de percepción ha encontrado en los artículos que se refieren al uso del euskera. Me refiero, específicamente, si en algún momento se plantea la necesidad de recuperar el euskera como lengua de uso -incluso en ámbitos como la educación o la cultura-, o si más bien la defensa del euskera queda en el mundo de lo simbólico, o incluso lo folklórico.

Euskera

Sent by Susana Marta Cano Garramuño at 2009-03-30 19:56
Oscar, para muchos miembros de la diáspora vasca el euskera, no es folklórico.
Creo, que hay un componente Psicológico importante, en el abandono del idioma, en los miembros de la Diáspora.Tratando de resguardar con mecanismos de defensa, poco válidos, la salud mental, e integrarse a la nueva herria.Esto solo da para escribir un libro.
Observo, que con el paso del tiempo, una vez, nacidos los nietos, el euskera y más de una tradición, se retoman, con fuerza.
Parece que debió nacer otra generación, para retomar el querido idioma .
Tal vez, ya curadas las cicatrices de la partida.
Susana Cano.
P.D: Nieta de un vasco que solo a mi podía hablarme en su idioma.

ANGELES

Sent by Susana Marta Cano Garramuño at 2009-03-30 19:56
Me pareció muy bueno tu trabajo de investigacion.
Me permite conocer un poco mas la Baskonia.
Mila Esker.
http://www.euskosare.org/komunitateak/ikertzaileak/ehmg/3/txostenak/de_Dios_altuna/eks_article_view