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María Verónica Barzola Buenos Aires, Argentina. 2005-05-30 16:22 Last modified: 2005-09-13 08:49 |
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Ainize Txopitea: "A mi padre le recuerdo todos los días"
A los 13 años le cautivó un cuadro de Amadeo Modigliani que se exhibía en el escaparate de una tienda en el pueblo donde residía, desde entonces su insaciable inquietud y enorme talento le llevaron a dedicar toda una vida a mantener viva la llama creativa.
Pródigo en exposiciones, dinamizador de la vida cultural y autor de
varios libros, dibujos, grabados y esculturas, la trayectoria plástica de
este artista vasco - uno de los más importantes artistas de su época,
lamentablemente desaparecido en lo mejor de su fase creativa- nos indica que
'la técnica es muy fácil lo difícil es pintar'.
¿A qué edad Daniel Txopitea empieza a vincularse con el arte?
Ya que no se le dieron un caso de antecedentes familiares, la razón de su
primer contacto con el arte nunca supo explicarla.
Puede que viniera provocado por una lenta gestación que llegado un momento se exterioriza o tal vez tenga con ello algo que ver la curiosidad insaciable que caracteriza la adolescencia. Fue por estas fechas cuando realizó sus primeros trabajos.
¿Lo consideras un autodidacta?
Si, ya que por aquel entonces no existía en el País Vasco ninguna escuela
de arte.
Desde muy jovencito su voluntad de aprender fue inmensa, comenzó pintando al aire libre, luego conoció a Paulino Larrañaga, excelente pintor, grabador y tallista quien le ofreció compartir su taller-estudio en la calle Pagei, junto a otros pintores eibarreses.
¿Qué edad tenía cuando comienza a exponer sus pinturas?
Ganó unos cuantos certámenes de pintura alla por el año 1969 y 70, como el primer y el tercer Certamen Villa de Mutriku con la obra Puerto de Mutriku y Zarautz-carretera respectivamente, o el Concurso de Pintura Mural XIX Festival Internacional de Cine de San Sebastián, a éste le siguieron otro galardones, pero su primera exposición individual la celebró en la Sala Arrate de Eibar cuando contaba con 21 años. Luego tras un año de pausa militar, continuaron las exposiciones en Bilbao, Vitoria, Pamplona, Palma de Mallorca, París…
¿Podrías separar su obra plástica en etapas?
Desde un inicio tuvo la suficiente intención autocrítica como para
abandonar el realismo imitativo de un principio e interesarse por otro tipo
de dilemas plásticos.
Curioseando y probando de todo un poco, técnicas, tendencias, llegó al
expresionismo y se quedó dentro de él por una buena temporada. Junto con el
Expresionismo llegó al Realismo Social.
En la década de los 70 presentó un discurso que deriva desde la
construcción geométrica postcubista de sus primeros paisajes.
También tuvo algunos períodos semiabstractos, digo semiabstractos porque nunca dejó de representar la figura humana en sus obras, un ciclo de obras sobre el ritual popular vasco 'Gauzak' (ejemplos de ellos son las obras Nudos y Composición con estructura personaje) y la Figuración Fantástica (como Iniciación de la pequeña dama) que descubre el periodo más dilatado de su actividad plástica.
Después desarrolló varios cuerpos de trabajo como 'La Serie Erótica', 'Belarrak' o 'Serie Arenas', pero es en su última etapa cuando enlaza de nuevo con el geometrismo inicial con 'Colosos y Titanes' ( Colosos y Titanes 146 x 114cm y Colosos y Titanes 100 x 81 cm) donde basa su investigación en la teoría del Plano Binario Activo en la pintura.
¿Cuál es la relación entre la obra de Daniel Txopitea con la de
Oteiza?
La influencia de Oteiza en Txopitea es obvia, especialmente en periodos concretos de su obra. Es que hablamos de más de 30 años de amistad, de intensa y estrecha relación, no sólo en el ámbito profesional sino en el personal.
Puede que tuvieran muchas cosas en común; a ambos les interesaba el 'hombre', eran seres sensibles, con una capacidad asombrosa de estremecerse y emocionarse ante las cosas y sobre todo eran personas preparadas, tanto intelectual como espiritualmente.
Mi padre admiraba a Jorge Oteiza desde lejanas fechas, estudiado sus teorías, esculturas y libros hasta la afonía, y sin modestia decía que ' hasta llegar a entenderla, aunque sólo parcialmente, dada su grandeza y complejidad'.
De hecho, inclinado quizá hacia una misma corriente expresiva, Txopitea editó en 1990 una carpeta de grabados y un libro de bolsillo acerca de 'La ley de los Cambios' de Oteiza. Una delicia de obra que se puede encontrar hoy en día en diversos museos y galerías de arte.
¿Cómo influye la mitología, la ritualidad vasca y la producción
antropo-literaria de José M. Barandian en su obra?
Fue en una de las primeras épocas, tras el 'Realismo Social', cuando se identificó a una realidad concreta circundante y problemática que reconocía en lo cotidiano. Según él la postura era totalmente válida desde cierto ángulo filosófico y político aunque como método de concienciación ya por entonces estaba desprestigiado.
Basó sus estudios entonces en James Fraser y José Miguel Barandiarán, encontrando su reflejo plástico en 'Gauzak' un ciclo de obras sobre la historia mitológica del pueblo vasco.
¿Cuáles fueros otros de los campos artísticos en los que incursionó?
Mostró siempre gran interés por la literatura y a pesar de que decía 'No me atrevo a escribir poesía por respeto' en el año 2001 la colección Mollarri Bilduma publicó ' Poemario 1970-1975', donde se recogen 35 poemas inéditos de Txopitea realizados en ese mismo periodo.
También se sentía atraído por el diseño, la fotografía, la historia, la etnología, antropología y la estética.
¿Cuál fue su participación en los grupos “Enkoari”, “Lekarok” y “Gorutz”?
Asistió a los orígenes de proyectos de coordinación generacional de artistas vascos como la escuela de Arte de Deba, participando como miembro co-fundador de esos grupos que mencionas.
Eran otros tiempos donde él aseguraba que se hacia arte,en Euskadi, de altura internacional. Creadores y pensadores se agrupaban y surgían tertulias, charlas que luego se convertían en exposiciones, movimientos artístiscos, grupos de profetas plásticos.
¿En que museos y galerías del mundo pueden apreciarse las obras de Txopitea?
Sus obras han sido adquiridas por entidades y museos como; El Hardfort Fines Art Museum de Connecticut, Yale University, El Museo de Bellas Artes de Bilbao el de Alava, Vitoria, el Museo de Arte e Historia de Zarautz, etc.
Expuso en vida en galerías del País Vaco, España, Italia, EE.UU, Francia, Inglaterra, Checoslovaquia, Polonia y Alemania. Desde su fallecimiento, con el fin de dar a conocer su importante legado, se han realizado una docena de exposiciones retrospectivas en su memoria.
La última fue en Octubre de 2004 en el Aula de Cultura de la BBK en Bilbao (Portada del Catálogo Saber Pensar y Soñar), donde se reunieron más de un centenar de obras originales y serigrafías.
Ser la hija de Daniel Txopitea marca una impronta ¿Qué similitudes encuentras entre tu vida y la de tu padre?
Nos parecemos bastante, no sólo en el físico, incluso en el carácter, la manera de hablar, el sentir hacia las cosas…
Siempre digo que mi padre era mucho más valiente que yo, pero aun estoy a tiempo para demostrar lo contrario.
¿Tu elección de dedicarte a realizar porfolios on-line de artistas de diversos géneros tiene vinculación con la herencia artística familiar?
Seguramente, aunque es algo inconsciente. Me interesa el arte desde luego. La educación que he recibido me ha marcado notablemente hasta convertirme en la persona que soy hoy.
Lo gracioso es que he elegido un camino igual de difícil al que eligió mi padre, o mi madre, en este tiempo en el que la comodidad y los bienes materiales son el motor de esta sociedad contemporánea.
No se que pensaría mi padre ahora que me dedico al arte digital, ya que él temía la tecnología, aun así, si he elegido dedicarme al diseño web profesionalmente, en concreto a la elaboración de portafolios online para artistas, es para invitar a que los creadores se adapten y progresen al tiempo en el que vivimos.
¿Los mismos sucede con la poesía?
Lo de la poesía es algo más visceral, más mío. Siempre he sentido la necesidad de expresarme a través de la escritura, ahora simplemente fusiono esos escritos con los métodos digitales. La cyberpoesía o la poesía visual por ejemplo, son campos relativamente nuevos, que me apasionan y que cuentan con infinitas posibilidades expresivas.
¿Cómo recuerdas a Txopitea, no ya al “artista”, sino al “padre”?
A mi padre le recuerdo todos los días.
Galería de obras de Daniel
Txopitea

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